Desfaciendo entuertos cabildicios

Aunque el que esto escribe se pueda sentir como un Don Quijote en su centenario, luchando contra malvados y siniestros molinos de viento que parecen ser muchos políticos, creo que es una obligación ética y cívica, valga la redundancia, poner sobre la mesa algunas contradicciones que con total impunidad perpetran los políticos en un claro abuso de su posición dominante en las instituciones. Y cada uno percibe y se escandaliza por aquellas que por una u otra razón le son mas chirriantes, sin pretender agotar el catálogo de impertinencias.

Y esos excesos deberán ser comentados, mientras el sentido común siga secuestrado por el sectarismo de lo que algunos predeterminan como políticamente correcto y por las cúpulas de los partidos políticos. Al menos mientras no se impida la libertad de opinión, si no es para loar al liberticida de turno en el poder y Gulag o cheka mediante, en estos tiempos confusos que corren y que vaticinan que correrán aún más tras las elecciones, si aciertan los oráculos.

Como sentenció allá por el siglo XVIII el irlandés Edmun Burke, escritor, filósofo, político y considerado padre del liberal-conservadurismo británico, “para que triunfe el mal, solo es necesario que los buenos no hagan nada”. Y sin entrar demasiado en quienes son los buenos y malos, lo cierto es que hace unos meses el Cabildo de Gran Canaria aprobó sumarse al BDS (boicot, desinversiones y sanciones) contra el estado de Israel, en una evidente acción judeofóbica que han perpetrado en España muchos de los llamados “municipios del cambio”, en mi opinión por un cambio hacia la ruina y el desarme ético y moral de la sociedad civil. Esto dicho en sentido social, no religioso. O como Calderón de la Barca puso en boca de Pedro Crespo, alcalde de Zalamea ante un abuso del poder,“al rey la hacienda y la vida se ha de dar, pero el honor es patrimonio del alma, y el alma sólo es de Dios”.

Tras las oportunas denuncias ante los tribunales en España, interpuestas por asociaciones de la vida civil, no de los partidos que no comparten esas declaraciones institucionales anti-israelíes pero cobardean y se esconden entre bambalinas, ya los tribunales están dictando sentencias anulando esos acuerdos plenarios por violar el principio de igualdad y ser discriminaciones de origen ético o racial. La sentencia del 25 de mayo de lo contencioso-administrativo de Oviedo anula, por discriminatoria, la declaración del Ayuntamiento de Langreo (Asturias) de 28 de enero, único ayuntamiento no podemita o socialista de los que han aprobado el “espacio libre de apartheid israelí”, recuerda que el artículo 510 de nuestro Código Penal sanciona las actitudes o comportamientos racistas o antisemitas, la incitación al odio, la discriminación o la violencia por razón de religión, creencias, situación familiar, orientación sexual, etc.

Y aunque es hecho comprobado que esos ayuntamientos regidos por las “fuerzas del cambio” son insensibles a todo lo que no esté dentro de su ideología de ultraizquierda libertaria, además de no ser penalizados social y electoralmente por sus excesos, el Cabildo de Gran Canaria debería tomar nota de que tarde o temprano, su declaración será declarada nula. Bueno eso será si Monedero no es Ministro de Justicia, pues para entonces ya no habrá justicia ni policía, pues como él mismo dijo, estarán al servicio de su partido político.

“Desfacer” entuertos con la gente antisistema es muy complicado. Por ejemplo, con Jorge Verstrynge se obró un gran milagro progre y laico, por mor de San Carlos Marx, pasando de ser tuerto del ojo izquierdo, cuando sólo veía por el extremo del otro, a tuerto del derecho, que de tanto mirar a su izquierda, a veces necesita un espejo retrovisor pero montado al revés, para ver la realidad que tiene enfrente. ¡Lo que hay que ver, murmurarían Carrillo y Fraga!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *