El desprestigio de Sánchez

El presidente electo del gobierno de España, el “estólido” de Pedro Sánchez, durante la reunión del G-20 en Osaka (Japón), tuvo que pasar de puntillas en su asistencia a tal altanero evento, ya que su inconciencia política, no le permitió lucirse como le hubiera gustado. A las primeras de cambió y como era de esperar, Donald Trump se las hizo pasar moradas, ignorando su presencia y obligándole a “sentarse”, donde vimos al presidente de los EE.UU., iracundo y autoritario diciéndole a Sánchez –siéntate-, y pensado posiblemente, -los norteamericano no queremos relaciones con los países que están liderados por gente de su calaña, cobardes, mentirosos y traidores-.

Esto ocurrió en el inició de la “asamblea” del G20. El desplante de Trump le llegó al alma a nuestro ínclito presidente, lo que propició que Sánchez quedara tocado, y si asistió a las reuniones restantes, fue porque el protocolo así se lo exigía, supongo que maldita la gracia que le hacía verse cara a cara con el presidente americano nuevamente, que lo había mancillado, humillado y desprestigiado, delante de los numerosos jefes de estado y de gobierno asistentes al evento.

Dice el refrán –que el siembra tormenta recoge tempestades-. La vulgaridad y la cobardía de nuestro presidente, y su comportamiento desleal, se ha cargado la estima que los EE.UU., siempre le ha tenido España, al que consideraba un aliado fiel y leal. Recordarle a este estólido personaje, que cuando Franco gobernaba en España, más de un presidente americano nos visitó, al menos recuerdo que así lo hicieron, Eisenhower y Nixón.

Sánchez carece de la preparación política necesaria para llegar alcanzar el “status” de estadista, algo que en el G-20 más de un representante de los países asistentes le hicieron patente, es un personaje vulgar, zafio, sobre todo y especialmente un cobarde y posiblemente hasta un “iletrado”, el plagio de sus tesis es conocida en todo el mundo, lo que le resta credibilidad política e intelectual.

Los políticos de la vitola de este sujeto no son merecedores de la estima que les pueda conceder sus homónimos, es servil, por consiguiente carece del orgullo de ser español, cuando se alía a los independentistas, pro etarras, podemitas, y otros ejemplares de su misma ralea, que lo que quieren es romper la unidad, y por consiguiente la grandeza de España.

Una vez más los españoles de bien los apelamos al rey, con el objeto de que llame al orden a este esperpento político, que desconoce lo que significa la palabra “patria”, que le ha prometido a los rebeldes catalanes, que va a incidir ante el Tribunal Constitucional para que le permita a los diputados y senadores, en prisión por el caso del “proceso” de independencia, ejercer esos cargos para lo que fueron elegidos democráticamente (¿¿¿), todo ello para que lo apoyen en la investidura.

Sánchez es el segundo presidente socialista, que ha roto las ideas democráticas, instituidas en España a la muerte del general Franco, el otro Zapatero, con su cara de “imbécil y de atorrante”, se cargo el sistema con la creación e imposición de la Ley de la Memoria Histórica, una ley –valga redundancia-, falta de la equidad que adorna a estas disposiciones, donde debe primar con total transparencia la verdad, y no la falacia impúdica, que este sujeto maquiavélico le impuso a la misma.

Ahora VOX le ha puesto una -querella criminal- para que se investigue sus acuerdos con ETA, y para que de una vez para siempre personajes de este –pelaje-, posiblemente compinchado con la banda terrorista, según las actas y otros documentos aparecidos en los zulos y otros reductos usados por la banda criminal, que la Guardia Civil y la Policía han desmantelado. De ser cierto, y sin que exista la más mínima duda al respecto, debería ser juzgado y recluido en prisión, por un delito que se podía tildar de colaboración con banda armada, algo que también se le podría imputar a Sánchez, por su relación con Otegui líder de HBildu, y con todo lo que de la misma se desprende.

La humillación de Trump a Sánchez, que ha sido celebrada en España con todos los honores, es semejante a lo que hizo Juan Carlos rey de todos los españoles, cuando le dijo a Hugo Chavez, “-porque no te callas-“.

Donald Trump, como presidente de los EE.UU., es posiblemente uno de los hombres más poderosos del mundo, y sus decisiones valen su –peso en oro-, por eso la humillación a la que sometió a Sánchez fue tan –cacareada-, y publicada en los periódicos más importantes de todos los países del orbe.

Y para rematar la faena, Trump arguye, que si España aprueba la tasa al –google-, los EE.UU., se reserva las medidas a tomar, ante tan “deleznable” comportamiento del gobierno español.

Pedro Sánchez, se ha convertido en una “marioneta” manejada por el PNV, ERC, Bildu, Podemos, y los corpúsculos de otros partidos, que ven en él un “-amigo de aventuras-“, solo de aventuras –valga la redundancia-, ya que ninguno lo estima como político y dignatario, ya que son conscientes que para llegar a ocupar un puesto de tanta enjundia se necesita una serie de valores de los que adolece.

Su etapa pasada como presidente del gobierno de España, -pretende iniciar una nueva-, fue un verdadero desastre, un culmen de despropósitos en todos los aspectos, su acreditada falta de solvencia para afrontar los problemas de estado que le fueron surgiendo no los resolvió con las formalidades que los mismos le exigían, sus parches aquí y allá no resolvían las verdaderas necesidades de los “gobernados”, que veíamos en este personaje salido de un “comics” un intruso incapaz de enderezar el rumbo de esta España desnortada por las circunstancias.

Sus ministros todos estaban poseídos de la misma incapacidad que él acreditaba, sus resoluciones eran impropias de quienes se supone pretendían dirigir política y socialmente un país de las características del nuestro, jamás vimos los españoles un puñado de tan “patéticos” personajes, donde la avaricia de poder los estigmatizaba a todos, creando este cisma que actualmente de cierne sobre nuestras cabezas.

Hace algunos años, dada mi gran afición a la lectura, leí un libro de un autor italiano, posiblemente fuera de –Umberto Eco-, cuyo contenido era una fiel estampa de cuanto esta ocurriendo actualmente en España. Este escritor definía a los políticos que analizaba en su libro que eran los protagonistas de la trama de “-crápulas-“, una expresión que me resulta hasta cierto punto demoniaca si observamos su definición etimológica, pero a veces pienso –y porque no utilizarla para definir a estos “-mamelucos e impresentables sujetos-“ que están llevando a España a caída más vertiginosa de su loable y gloriosa historia-.

Es un deber obligado de cuantos aquí habitamos decirles a Sánchez y sus esbirros –basta ya de tanta ignominia-, España no merece ser gobernada por esta gentuza, cuyo objeto no es otro que seguir enriqueciéndose a costa de nuestros impuestos, etcétera, mientras uno de los Cuerpos de la Seguridad del Estado más brillantes como es la Guardia Civil, cohabita en la Comandancia de Las Palmas, y en cuartel de San Bartolomé de Lanzarote, con una plaga de “ratas” que hace peligrar su salud y la de los miembros de su familia, que vienen solicitando la necesaria desratización desde hace casi dos años, sin que nadie oiga sus reivindicaciones, y exigencias que son “acuciantes”, obviándolas sin tener en cuenta el peligro que esta invasión de roedores puede generar.

Esta es la caricatura de una España que sigue cayendo, peldaño a peldaño en el más horrendo y funesto “pozo”, que la esta convirtiendo en algo no deseado, y que los españoles no debemos permitir, apelando si es necesario a lo que ya ocurriera….., y que cortó de raíz aquella insostenible etapa, donde imperaba el desorden, la inseguridad, el tiro en la nuca, algo que ya se empieza a vislumbrar, para vergüenza y oprobio de cuantos aquí habitamos.

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