El Plan General de Telde prevé la construcción de más de 1.400 viviendas públicas

Parece que cada vez es más difícil dar respuesta a la urgente necesidad de muchas familias de adquirir una vivienda de protección oficial. Aunque la emergencia habitacional es un concepto que ya estaba presente antes de la crisis de la pandemia, en estos momento se está viendo agravada por las condiciones de pobreza que ha expuesto el coronavirus. Los desahucios por el impago del alquiler son cada vez más frecuentes y la desesperación de la ciudadanía crece sin atisbo de esperanza. El municipio de Telde no es una excepción dentro de esta problemática. Sin embargo, la administración local ya vislumbra un futuro un poco menos desolador.

El desarrollo del nuevo Plan General de Ordenación pone una luz final a un largo trayecto oscuro, ya que en el documento se recoge una adenda para la localización y construcción de edificios residenciales en parcelas de titularidad municipal. De hecho, ya está prevista la cesión de suelo al Gobierno de Canarias para la edificación de más de 1.400 viviendas sociales en parcelas de La Pardilla; La Herradura; La Estrella y El Caracol, entre otros barrios. El alcalde, Héctor Suárez, anunció esta intención durante una ponencia titulada Un plan para la transición económica y social de Telde, que ofreció el pasado viernes en el Gabinete Literario.

“Esto resolverá uno de las principales problemas que tenemos en el municipio: el gran número de ciudadanos teldenses que esperan recibir una vivienda digna para su desarrollo personal y familiar”, manifestó con orgullo. Por otra parte, también recuerda la necesidad de resolver otro tipo de problema relacionado con la vivienda: la regularización de todos los inmuebles residenciales que se han levantado en la localidad en las últimas décadas. Suárez señala que esta es otra de las solicitudes que más se repiten año tras año y promete que el documento resolverá la situación de un gran número de asentamientos.

Pero para empezar relata que en estos primeros dos años de mandato, la administración han llevado a cabo un exhaustivo trabajo para localizar terrenos que pueden servir para ubicar nuevas promociones de casas sociales. Uno de los solares más amplios se encuentra en el barrio de La Pardilla, junto al parque urbano que hay en la calle Mariucha. Se trata de una extensa parcela en donde podrían instalarse hasta tres edificios residenciales. Por otro lado, también hay espacio disponible frente al área comercial de La Mareta, en dos terrenos de La Estrella que se sitúan a ambos lados de la calle Azucena.

En el sector de la costa el Consistorio cuenta con una gran extensión de terreno en la calle Churrieguera de Taliarte, mientras que en La Herradura posee un espacio de 1.600 metros cuadrados en la calle Colombia. También en la zona de El Caracol está previsto el desarrollo de una unidad de actuación de 9.000 metros cuadrados en el que se instalarán más casas públicas. Finalmente, Las Huesas ha sido otro de los barrios escogidos para la edificación de viviendas.

El mandatario precisó durante el discurso que un total de 868 serán ubicadas en suelo urbano consolidado, mientras que 541 se situarán en suelo urbano no consolidado, lo que significa que estarán localizadas en zonas del municipio que aún precisan de operaciones para completar su urbanización o que estén pendientes de alguna renovación. “La escasez de vivienda pública es un problema acuciante y una emergencia social no solo en nuestro municipio sino en toda Canarias”, expresa Suárez. “La tramitación de determinadas medidas contribuirá a posibilitar la puesta en el mercado de suelo capaz de satisfacer esta demanda, evitando que la especulación detectada impida el sentido primordial de las clasificaciones de suelo urbano y urbanizable”, añadió.

También se mantiene positivo con respecto a las prospecciones que tienen del suelo rústico de Telde, reafirmando que uno de los objetivos marcados por el Gobierno es iniciar los procesos necesarios para dar cobertura y orden a los asentamientos ilegales que se han formado en el municipio a lo largo de la historia. “La mayoría de alegaciones que recibimos estaban vinculadas a este tema”, resalta Suárez, que asevera que tras un proceso concienzudo de análisis territorial se ha podido esclarecer que la localidad cuenta con un altísimo número de viviendas en situación irregular. La cifra gira en torno a 1.200 edificaciones.

La solución que recoge el documento es la de delimitar ampliaciones o nuevos asentamientos rurales con carácter restrictivo, de modo se impida la construcción de nuevas infraestructuras habitacionales. “La actual Ley del Suelo permite ampliar el perímetro de los asentamientos a 200 metros, entendiendo que forman parte de este. De esta manera será posible ordenar más del 60% de las contabilizadas, es decir, más de 700 viviendas”, anunció con emoción el regidor municipal.

El Gobierno local ha identificado mediante un plano las zonas donde se producen mayor número de procesos de edificación ilegal, con la finalidad de poder evaluar los efectos y las posibles soluciones a la situación creada. A través de esta guía han detectado más proliferación de viviendas ilegales en las áreas del municipio donde existe una mayor fragmentación de la propiedad del suelo (normalmente ligado a fenómenos de autoconstrucción). El proceso obedece mayoritariamente a la disposición de suelos familiares, dando lugar al asentamiento de distintas generaciones en ámbitos cercanos como reacción al precio del suelo y al desarraigo, al no disponerse de suelo en la zona cercana a donde se ha desarrollado la vida en comunidad.

En cuanto al suelo urbanizable, destinado al crecimiento residencial del municipio, Suárez subraya que el plan no pretende ser expansivo. En contraposición busca la preservación y conservación del medio ambiente. Por eso apenas se contempla en unas 400 viviendas de carácter privado, delimitándose solo a los sectores de medianía con pequeñas piezas de suelo urbanizable. Estas se encuentran en solo cinco barrios de los 73 que posee Telde: El Ejido, Marpequeña alta, El Calero, El Hornillo y Playa del hombre.

El alcalde especifica con respecto a la operatividad en el desarrollo del suelo residencial que el plan establece que sus aprovechamiento deben estar más o menos en 15% de variación entre las diferentes unidades de actuación. Con esto se logrará generar 589.000 metros cuadrados de espacios libres con dotaciones, además de ordenar y “dinamizar la ciudad evitando la generación de conflictos judiciales”, añade, subrayando que en los últimos años el Consistorio ha debido de invertir una gran suma monetaria para hacer frente a denuncias de carácter urbanístico en los juzgados.

La aprobación definitiva del documento urbanístico cambiará la situación de los ciudadanos teldenses, especialmente en materia de vivienda, y parece que ese último paso está muy próximo. De momento el plan ya cuenta con la memoria ambiental, un expediente imprescindible que agilizará los siguientes pasos a tomar. Judith Pulido. laprovincia.es

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