Fiesta de la Hispanidad sin prejuicios

Por segundo año consecutivo se celebró en Las Palmas de Gran Canaria otra nueva edición del Festival de la Hispanidad organizado por Buenas Nuevas, una Iglesia Evangélica muy sensibilizada con la solidaridad y la fraternidad universal.

Me felicito, como gran canario que soy y me siento, de que esta institución supla la desidia o el rencor y la incompetencia municipal. Más aún cuando Buenas Nuevas no organizó un acto religioso, sino un encuentro cultural y folclórico que tuviera como protagonistas a los pueblos que configuran Hispanoamérica, es decir, Sudamérica y Filipinas con España.

Como ya sucedió el año pasado, Sociedad Civil presentó a través del grupo municipal del PP en el Ayuntamiento de LPGC, una iniciativa para celebrar este día del Descubrimiento de América, dejando a un lado otras consideraciones tan falaces como políticas (valga la redundancia). A tal iniciativa, acogida con la indiferencia habitual de la corporación ante todo lo que no sea de una idea propia, se volvió a contestar con el insulto, pues se contestará en el próximo Pleno del día 27 de octubre. Algo que será muy oportuno recordar en las próximas elecciones locales.

Se ha vuelto a perder, como ya viene siendo habitual, otra oportunidad para recordar al mundo que fue Gran Canaria el último puerto español que acogió, reparó, habilitó y preparó la flotilla descubridora para su epopeya. Lo que muchas ciudades del mundo podrían envidiar, por su interés histórico y una racional aprovechamiento turístico, queda en una vergonzante cobardía. Si alguna ciudad puede reivindicar alto y claro ser colombina por autonomasia, es la nuestra., y no lo hace. Dicen las lenguas insularistas, no por ello menos acertadas en esta ocasión, que otro gallo le cantaría a LPGC si estuviera en otra isla. Aquí, ni a izar la bandera de España en el mástil de la Fuente Luminosa, se le ocurre a los políticos de NC en el Cabildo y Ayuntamiento.

Eso sí, al acto de Buenas Nuevas no faltó la asistencia del concejal del distrito, que en honor a la verdad hay que decir que facilitó la infraestructura, pero que no promocionó públicamente. Algo así como un yo quería, pero ya saben que los compañeros de ultra izquierda en la corporación dicen que el 12 de Octubre fue el inicio genocidio indígena. Si el edil de marras no fuera un político que debe su concejalía a un grupo de indocumentados en historia, víctimas de la propaganda sectaria y de la leyenda negra, podía haberles recomendado un buen bachillerato… mejor fuera de esta tierra, no en España o en la latinoamérica que tan bien describen Plinio Apuleyo Mendoza, Carlos Alberto Montaner y Álvaro Vargas Llosa en su extraordinario libro “Manual del perfecto idiota latinoamericano… y español” (ISBN 13: 9788401011450), en su versión específica para los lectores de España.

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