La comunicación interna

La comunicación interna es un elemento que permite a las personas que integran una organización participar activamente en las decisiones que giren en torno a la misma, así como en los distintos procesos de trabajo que puedan repercutir al colectivo de la misma. Adquiere una especial relevancia para el fortalecimiento de las relaciones con los componentes de la organización y para propiciar una buena imagen hacia la sociedad. Es imprescindible para lograr un entendimiento mutuo encaminado a desarrollar proyectos de cualquier índole.

Una buena comunicación interna proporciona espacios para que el personal pueda entenderse, enterarse y estar al tanto de las novedades de la organización, brindar sus propias opiniones o dudas para que cada parte de la organización se sienta involucrada y comprometida con ella. Cada vez más se está dejando atrás la tendencia en donde la comunicación era unidireccional, fomentándose, en cambio, una comunicación bidireccional en donde se escuchen y tengan en cuenta la opinión y sugerencias de todos los componentes de la organización incluso de los colaboradores externos.

Los objetivos de la comunicación interna deben estar ligados a la construcción de la fidelización del capital humano y al fortalecimiento de su compromiso. A la hora de elaborar una eficaz estrategia de comunicación interna, hay que evaluar el clima de trabajo, atribuir responsabilidades y crear mensajes. Una buena comunicación interna permite detectar todo el potencial de un equipo y comprometerlo en todos los proyectos que se quiera llevar adelante. Para que un mensaje sea eficaz, ha de ser simple para garantizar la comprensión general, novedoso, para despertar interés, orientado hacia los hechos que realmente motivan su comunicación, comunicado con rapidez, para eliminar la deformación informativa que genera el rumor.

A la hora de elegir los instrumentos para elaborar el mensaje se deben considerar tres variables: el contenido del mensaje, el perfil del destinatario y el efecto deseado. Los canales a utilizar pueden ser: el personal, que es el más directo, cálido y eficaz, pero a su vez el de menor alcance, encuentros o celebraciones, muy valiosos y deben ser sumamente aprovechados en materia de comunicación porque son espacios donde gran parte de la organización está presente y se puede aprovechar una comunicación personal pero de gran alcance en la que debe tener participación todo el conjunto de las personas que forman parte de esa organización. Son ocasiones muy propicias para dar noticias, evaluaciones, bienvenida a nuevos miembros, recabar el compromiso para nuevos proyectos, etc.

Otro canal puede ser una cartelera, que debe estar en un lugar visible, el correo electrónico, que no sólo es imprescindible para la comunicación uno a uno sino que puede ser aprovechado de manera más amplia, editando un boletín informativo con novedades, fotos y propuestas y enviándolo a una lista de correos. Es bueno incluir en estos mensajes invitaciones a que el lector participe, como votaciones, un cuestionario, etc. para generar la reciprocidad en la comunicación.

Las redes sociales son un espacio inigualable ya que incentiva la participación de todos los actores de una organización. Se puede crear una auténtica comunicación horizontal, fomentando la interacción del equipo y haciéndolo partícipe del perfil institucional con fotos, comentarios, compartiendo o dando “me gusta” y dándole protagonismo. En la medida de lo posible, es recomendable confeccionar algunas gacetillas con novedades de la organización y hacer una publicación digital con ellas. No hace falta que el diseño sea demasiado elaborado, sino que se busque crear noticias donde los mismos componentes de la organización y los destinatarios sean los protagonistas y puedan ver el progreso de su trabajo y el de otras áreas.

En definitiva, una correcta política de la comunicación en una organización (y su adecuada planificación y gestión) solamente es posible si se comprende en toda su magnitud el concepto básico de la comunicación Interna. Y no estamos hablando simplemente de recordar una definición más o menos acertada de dicha expresión, sino de aceptar e interiorizar la verdadera filosofía de la misma.

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