La desidia de la concejala de Marta Hernández, ha convertido el Mercadillo de Jinámar en “tierra de nadie”

Hace ahora mismo dos años, desde estas mismas páginas denunciábamos como el mercadillo dominical de Jinámar, se había convertido en el paraíso de los manteros que campaban a sus anchas en el recinto sin que nadie se lo impidiera.

Ya son muchos los meses que llevan instalándose a la entrada del Mercadillo ante pasividad de la Policía Local (cuando viene) y la total desidia de la concejala del área, Marta Hernández, que dicho sea de paso nunca la hemos visto recorrer el mercadillo.

Los vendedores que pagan sus cuotas religiosamente están que trinan porque a parte de la competencia desleal que les hacen, dan una imagen tercermundistas del mercadillo, vendiendo productos usados y ejerciendo la venta sin la preceptiva autorización y con la connivencia de la Concejalía.

Hernández, a la que parece gustarle muy poco esta delegación, no solo no se preocupa de la lamentable imagen que ofrece nuestra ciudad aceptando estas conductas, sino que encima permite en la trasera del los puestos del Mercadillo, que se instale una “morralla” de puestos que venden productos de segunda mano sin ningún control y que han convertido la zona en un auténtico basurero.

En un principio había en ese lugar tres ONGs a las que se permitía vender estos productos debidamente colocados y junto al resto de los puestos de venta. Ahora son una plaga, una auténtica ciudad sin ley que cada semana aumentan su número.

Nunca había pasado el Mercadillo de Jinámar por unos momentos más bajos, con la total indiferencia de la concejala Marta Hernández, que nos consta es conocedora de todos los problemas que arrastra este lugar de encuengtrio dominical, y no hace nada por solventarlos

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *