La historia que podría repetirse

“El día 14 de abril de 1931, Alfonso XIII todavía Rey de España, a las 16h30m00s, se encuentra reunido en el Palacio Real de Madrid, junto a los ministros del equipo de gobierno del almirante Aznar, pasea por el salón cabizbajo y triste, su suerte esta echada, se acerca a una de las ventanas pensativo, y se le escuchan las siguientes palabras, no es una premonición sino la triste realidad: Esta es la casa en que nací y que quizás no volveré a ver. Era el final de un reinado. Esa misma noche en su propio lujoso coche deportivo, Alfonso XIII abandonaba Madrid en dirección a Cartagena, se embarca a bordo del buque español “-Príncipe Alfonso-“ dirigiéndose al puerto francés de Marsella, como había comentado nunca más volvió a España “-vivo-“, como había comentado en aquella aciaga tarde en presencia de la totalidad de sus ministros“.

Se ha escrito mucho sobre este episodio histórico, no obstante me quedó con el trabajo realizado por, Javier Arjona el 08 de abril de 2019, cuyo titulo, Miguel Primo de Rivera un dictador apoyado por el rey. Me satisfizo por su evidente y magistral contenido, aunque mi afición a la lectura y estudio de nuestra historia, había hecho posible ya mi conocimiento de tan lamentable acontecimiento.

Que nuestra amada España esta abocada a una destrucción total nadie lo niega, donde sus valores están siendo pisoteados y cuestionados por unos miserables que se ha apoderado del poder sin reparar en medios para conseguirlo, apelando a una moción de censura, donde todos los enemigos de nuestra patria unidos, socialistas, comunistas, republicanos, sediciosos, pro etarras y gente de mal vivir la han llevado a esta situación que se me antoja irreversible, si Dios y el Rey no ponen su mano.

Todavía permanecen en nuestras mentes el desastre del Annual, donde el abandono del campamento español allí ubicado, generó una de las masacres más terribles sufridas por el Ejercito Español a manos de los rifeños liderados por Abd E-Krim, donde perdieron la vida más de 13.000 militares españoles. Este suceso, hizo que la decadencia española tocara fondo provocando, una gran crisis política que puso en jaque, a la propia Monarquía de Alfonso XIII.

Miguel Primo de Rivera y Orbaneja, ascendido a Teniente General en 1919, un curtido militar en los destinos coloniales de ultramar, Cuba, Filipinas y Marruecos, Capitán General de Madrid y Barcelona en 1922, no veía con buenos ojos el devenir político de España, lo que lo llevó el 13 de septiembre de 1923 a iniciar un pronunciamiento militar, que triunfó en todo el territorio nacional.

Alfonso XIII –respaldó– desde el primer momento esta sublevación, obviando al gobierno liderado por Manuel García Prieto, Marques de Alhucemas, que solicitaba la detención de los militares alzados. La afinidad del monarca con el estamento militar era total, como había quedado demostrado por los hechos del ¡Cu-Cut!, en 1905, o la crisis de las Juntas de Defensa de 1917 (1).

El Rey acabó nombrando a Miguel Primo de Rivera, Jefe del Ejecutivo como Presidente del Directorio Militar, que tenía como estrategia original gobernar solo 90 días, con el objeto de regenerar el país y posteriormente, dar un paso atrás devolviéndole el poder absoluto al monarca.

En su discurso de toma de posesión, el Marques de Estella: invocó la necesidad de salvar a una España a la que había que librar de aquellos “-profesionales de la política-“ que llevaron al país al –desastre– del 98 (2), y que amenazaban con un final trágico y deshonroso. Primo de Rivera, se estreno en el cargo destituyendo a las autoridades provinciales y locales, suspendió la Constitución de 1876, declarando el estado de guerra, encomendándole al SOMATEN (3) la misión de combatir el bandolerismo y el pistolerismo existente en las calles.

Gobernó desde su partido único, la Unión Patriótica, más volcada en un principio en reformar e instrumentar la maltrecha administración que la política, bajo el lema, Patria, Religión y Monarquía.

Niceto Alcala Zamora (4), que había sido Ministro de la Guerra con Manuel García Prieto hasta mayo de 1923, llegó a “-citar-“ al Monarca como el cerebro, que concibió el Golpe de Estado, ¿quién imaginó este levantamiento?, sigue diciendo Alcala Zamora; Mis recuerdos de la época que le precedió eliminados por los sucesos posteriores, me convencen que fue el Rey quien concibió y acarició el plan contando siempre con utilizan el Ejercito, su debilidad y su temor, pero sin pensar en Primo de Rivera como caudillo, hasta que las circunstancias lo señalaron como el elemento indispensable, por su mando sobre la inquieta guarnición de Barcelona.

Entre sus ministros destacaban, José Calvo Sotelo, los militares de enorme prestigio, Mateo García y Severiano Martínez Anido, Galo Ponte y Escartín (5).

La Dictadura de Primo de Rivera, se prolongó hasta el año 1930, no obstante en 1925, sustituyó en Directorio Militar por un ejecutivo civil. Vencedor de la definitiva Batalla de Alhucemas, que llevó al Protectorado español en el norte de África la paz y el bienestar, y su brillante actuación contra el separatismo catalán, dignificaron su excelente palmares castrense.

Durante el gobierno de Primo Rivera, nació en nuestro país la Telefónica, propiciada por el capital mayoritario de la ITT norteamericana, así como la CAMPSA, la Compañía Arrendataria del Monopolio de Petróleos.

Actualmente España vive una situación idéntica a la de aquellos años, –y se me antoja–, algo que comparten conmigo muchos millones de españoles, que quien único puede parar tanta ignominia, es el Rey Felipe VI, como Jefe Supremo del Ejercito, al cual le ruego con buen español con el cariño y el respeto que me merece, tome la misma decisión que en 1923 adoptó su bisabuelo, y rompa las cadenas que atenazan a España, donde la oprobiosidad de unos sujetos totalmente criminalizados, quieren romper la grandeza de nuestra patria, donde al igual que ocurriera en aquellas fechas. En las calles vuelve a brillar, el badolerismo, la inseguridad y el desorden.

La calamitosa actuación de un gobierno postizo, desconocedor de los preceptos legales que deben poseer quienes tienen la obligación de regir los designios de un estado de las características del nuestro, su comportamiento irreverente y deshonroso, que incluso no permiten que se exhiban películas cuyos contenidos tengan relación con la historia de España.

Se da la circunstancia que anoche, Miércoles Santo, no permitieron que se exhibiera en el canal 2 de RTVE, la película “-El Cid-“, después de haber sido anunciada en su programación. Según el periódico la Provincia, así nos lo hacia saber, ya que su argumento podría herir los sentimientos de estos “-badulaques-“, que detestan aceptar la grandeza de nuestra historia, poniendo la encomiable realidad de la misma en tela juicio.

La situación se hace cada vez más insostenible, las personas no se atreven a salir a la calle de noche, temen ser atracados e incluso asesinados, aquella expresión vulgar del ministro del Trabajo del ejecutivo de Zapatero de –papales para todos–, ha propiciado la arribada a nuestro país de una gran cantidad de –indeseables–, entre estos una serie de “-mercenarios-“ originarios de los países del este de Europa, que no están haciendo la vida imposible.

Este documento o trabajo que antecede, es un ruego, y si se quiere una suplica respetable, a nuestro amado Rey Felipe VI por la “gracia de Dios”, para que le ordene al Glorioso Ejercito Español, que acabe de una vez por todas con toda esta “insidiosa” situación, ya que de no ser así en España se podría volver a repetir aquella funesta parte de la historia acontecida, el 14 de abril de 1931.

(1).- Asalto por parte de oficiales del Ejercito Español a la redacción y los talleres de la Revista Satírica catalanista ¡cu-cut! y al Diario la Voz de Cataluña.

(2).- La guerra hispano-norteamericana en 1898 que terminó con la hegemonía española en la isla de Cuba.

(3).- Institución o cuerpo paramilitar creado en Cataluña que lució su valor en la Guerra de la Independencia contra Napoleón.

(4).- Presidente provisional de la II Republica y posteriormente presidente de la misma.

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