La libertad de expresión, y la vulgaridad de los españoles y las instituciones

A modo de exordio o proemio, permítaseme citar el contenido del artículo 18 de la Constitución Española, donde en la Disposición Final dice textualmente, “-Esta Constitución entrara en vigor el mismo día de la publicación de su texto en el Boletín Oficial del Estado. Se publicara también en las demás lenguas de España, Por Tanto. Todos los españoles, particulares y Autoridades, guarden y hagan guardar esta Constitución como norma fundamental del Estado. Palacio de las Cortes, a veintisiete de diciembre de mil novecientos setenta y ocho. Firmado y Rubricado: Juan Carlos I Rey, Antonio Hernández Gil, Presidente de las Cortes, Fernando Alvarez de Miranda y Torres, Presidente del Congreso y Antonio Fontán Pérez, Presidente del Senado, respectivamente-“.

Consta de 169 artículos, 04 Disposiciones Adicionales, 09 Disposiciones Transitorias, 03 Disposiciones Derogatorias y una Disposición Final.

“-El Artículo 18.1.2, dice: se garantiza el derecho al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen. El domicilio es inviolable. Ninguna entrada o registro podrá hacerse en él sin el consentimiento del titular o resolución judicial, salvo en caso de flagrante delito-“.

Nuestra Carta Magna, fue confeccionada por los más grandes políticos existentes en la época, mencionados justificadamente como los “padres de la Constitución”, los cuales jamás han sido igualados: catedráticos, profesionales del Derecho, Economistas, todos unos eximios personajes de los que ya lamentablemente no han vuelto a existir en nuestra España, depauperada y rota por unos gobernantes que no saben lo que se traen entre manos, y que además caen en una execrable vulgaridad, de la que se ha contagiado incluso la Justicia.

Los jueces españoles han puesto de moda en la mayoría de los casos que se juzgan por difamación, odio, atentados contra el honor, la Ley de Libertad de Expresión, donde los responsables o infractores del cometimiento de estos delitos, que atentan contra el artículo,18 de la Carta Magna hace que la mayoría de los casos juzgados por este tipo, sean archivados y exonerados, aunque el Ministerio Publico se oponga a esas “gracias” totalmente improcedentes.

Montesquieu, en sus “predicamentos”, relacionados con la separación de los poderes o división de los mismos, manifestó: Es un principio político en algunas formas de gobiernos, en los cuales los poderes legislativo, ejecutivo y judicial del Estado, son ejercidos por órganos de gobierno distintos, autónomos e independientes entre si. Esta es la cualidad fundamental que caracteriza a la democracia. La separación del poder político se originó por primera vez en la antigua democracia directa ateniense, y se generalizó en la Republica Romana como parte de la Constitución de esta.

Aristóteles, en su libro la Política, analizando la soberanía, la dividió en tres elementos: “-el que delibera, el que manda y el que juzga-“

En España la creación de las diferentes asociaciones donde se engrosaron los jueces y los fiscales, como son las: Asociación Profesional de la Magistratura, Francisco de Vitoria, Jueces para la Democracia y Foro Judicial Independiente. Es obvió que cada una de ellas defienda los intereses de las personas a juzgar, que tienen sus propias ideologías políticas, lo que significa que la Justicia esta totalmente “politizada”, lo que esta generando que la misma no sea lo equitativa que debe ser.

Actualmente en nuestro país se están dando una serie fallos “garrafales”, según quien sea el reo a juzgar la actuación del juez es diferente, dándose la circunstancia en algunos casos con dos personas que han cometido el mismo delito, a una se le condena a privación de libertad durante un cierto periodo de tiempo, y al otro solo se le sanciona a la inhabilitación para ejercer cargos dentro de la administración.

Es indudable que la aparición de estas Asociaciones están generando que la arbitrariedad jurídica sea cada día mas evidente, lo que propicia que exista una radicalización y enfrentamientos entre los propios miembros de las diferentes asociaciones.

La Constitución, en su Capitulo Segundo, Derechos y libertades, artículo 14 manifiesta: Los españoles son iguales ante la Ley, sin que puedan prevalecer discriminación alguna….. por razón de nacimiento, raza, sexo, religión, opinión o cualquier otra condición, (¿las ideologías políticas por ejemplo, son tratadas con arreglo a lo que dice el articulo citado?, estimo que no).

El poder económico y financiero de algunas instituciones publicas como son las Cadenas de Televisión, tienen en estos casos “-patente de corso-“, aparentemente parece que si, ya que algunos programas se saltan a la torera cuanto dice el artículo 18.1 de la Carta Magna, atentando contra el honor y la dignidad de las personas, -lo que me lleva a pensar con rotundidad que si-.

El Defensor de Pueblo, dice: “-que no tiene competencias al respecto por tratarse de entidades privadas-“, especialmente en el caso de los programas groseros y soeces de Tele5, donde una serie de sujetos ineptos, y casi analfabetos algunos de ellos como ha quedado demostrado, se hartan hablar de todas las familias, y miembros de las mismas las cuales según parece no les caen bien, o que socialmente e intelectualmente están por encima de la capacidad de discernir de estos “-pobres-“ infelices.

Según el profesor, Juan Antonio Lascaraín en su trabajo “-La libertad de Expresión y el Código Penal-“, manifiesta, “-que el Tribunal Constitucional, sea por el daño que supone….. no quedan cubiertas la –libertad de expresión- cuando se trata de “-injurias absolutas-“.

“-La injuria consiste en lesionar, a través de una acción o de una expresión, la dignidad de una persona…… o personas, perjudicando su reputación, o atentando contra su propia estima, al imputarle un hecho o cualidad en menoscabo de su fama o autoestima-“.

¿Es delito o no, que una –señora- si se le puede llamar así, entre en una capilla católica o de cualquier otra ideología religiosa, mientras se esta celebrando la liturgia propia de ese día, y se “-despechugue-“, poniendo al aire parte de su anatomía de una forma obscena….., ordinaria y grosera, pues parece que no, ya la señora fue juzgada y los jueces apelaron una vez más a “-libertad de expresión-“, y no la sancionaron?.

Últimamente estamos observando que los jueces hacen un uso desmesurado de este formato, que el Tribunal Constitucional dice, que el delito de las injurias no queda cubierto por lo que dictamina la libertad de expresión, sin embargo estos, en la mayoría de los casos que juzgan aplican esta eximente, prevista en el artículo 20 del Código Penal, alegando una serie de circunstancias que dejan sin efecto la sanción.

La credibilidad judicial en España ha dejado de ser una realidad, la intromisión política en la misma esta lesionando los intereses de muchos ciudadanos, el caso del ex ministro Zaplana es una prueba irrefutable de cuanto estoy manifestando, a una persona deshauciada por la ciencia médica y en fase terminal, no se le da la libertad, para que fallezca en su casa junto a su familia, sin embargo al etarra Bolinaga si se le concedió este privilegio.

En fin que los jueces no están actuando con arreglo a los que dice la Ley, sino que obran a dictado de lo que el poder ejecutivo….. les impone, lamentable pero es así. Es harto significativo, que jueces y fiscales de enorme prestigió, con sus errores y virtudes, se hayan inmiscuido en política como es el caso de, Marlaska, Robles y Delgado, abandonando su profesión de toda la vida, donde su trayectoria como ministros están siendo cuestionada por su nefasta actuación como tales.

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