La música canaria; la gran olvidada

Aquel furor desenfrenado por todo lo nuestro, que en un principio propició que la música canaria tuviera su propio programa en TVEC dada la elocuente riqueza y calidad de sus diversos contenidos, ritmos y cantes, hizo que, Fernando Díaz Cutillas, se involucrara en instrumentar y crear un programa, que expusiera dando a conocer, el esplendor y virtuosismo de nuestra música canaria en todas sus vertientes, especialmente los más conocidos toques en aquellos momentos, (isas, folias, malagueña, seguidillas, estribillo, saltonas, etcétera). Con el paso del tiempo han ido apareciendo nuevos aires, gracias a la investigación realizada por algunos folcloristas, que han enriquecido el abanico musical existente en las islas.

“En Canarias existían excelentes grupos folclóricos, que copaban con brillantez los primeros puestos en el ranking interpretativos de nuestros aires más ancestrales. Donde más abundaban eran en Tenerife, Gran Canaria y Lanzarote, más tarde surgieron los herréños (representada en un principio por doña Valentina del pueblo de la Sabinosa) donde destacaban en el toque los tambores, las flautas y chácaras, Fuerteventura con una serie de cantadores mayores -en un principio-, a los que le han seguido una serie de jóvenes que destacan por la enorme prosapia, la Palma y últimamente la Gomera.

En la isla de Gran Canaria al igual que en la de Tenerife, residían las mejores AF el archipiélago, en Las Palmas recordar: aquellos grupos que destacaban por su “toque”, entre estas; la Porteña, la Lira, la Ceciliana, la Santa Cecilia, que tenían unas connotaciones más de orquestas sinfónica de pulso y púa que de rondalla, posteriormente, la Roque Nubló, la Guanarteme, la de San Cristobal, la Atidama de Lomo Blanco…….., en Guía, la Tirma de pulso y púa, las AF., la de los Moreno-Clavellinos o los Guanches, Princesa Guayarmina, la Támádaba, la Tirma Guiénse, donde algunas de ellas se constituyeron en las mejores de Canarias, especialmente la Tirma Guiense en un concurso celebrado en la Plaza del Cristo, con motivo de sus fiestas.

En Tenerife, también existieron una serie de grupos muy buenos, recordar en la Laguna al Orfeón la Paz, en el pueblo de Arafo, existían varios grupos, -recordemos a la familia Martín Castiilo, donde destacaban como tocador del laúd, José Martín, conocido por Pepe Cartaya, y su sobrino el mejor cantador que ha habido en Canarias, el gran Dacio Ferreras-. En Santa Cruz, la Masa Coral, la AF del Cabo, en el barrio de Milán, la familia Rodriguez, en la Punta del Hidalgo la familia Ramos encabezada, por Sebastian Ramos el Puntero, y sus sobrinos Olga y José Manuel.

La extraordinaria Rondalla lagunera, Real Hesperides de la que formaban parte los mejores cantadores de la época, Joseíto, Domingo Berengüela, África Alonso, Olga la morita. En Lanzarote estaba la AF Ajei fundada por el galdense, José María Gil, autor del Sorondongo.

Así nació Tenderete hace más cuarenta y cinco años, posiblemente el mejor programa televisivo que haya existido, referido al folclore canario, y que todavía perdura, aunque su formato se haya deteriorado, por una serie de circunstancias, donde al protagonismo de nuestros aires ancestrales haya dejado de ser la protagonista del mismo, sustituidas, por otro tipo de músicas, hermosas sin lugar a dudas, procedentes de unos países hermanos, pero que carecen del precepto y de la idea que desde un principio hizo propio en la creación de este programa, la exaltación de la música canaria.

Tenderete tuvo dos épocas, donde brillo esplendorosamente, debido a los mejores presentadores que ha tenido, Nanino y Antonio Betancort, que supieron rentabilizar su experiencia en los medios para, llevar al programa a cotas jamás imaginables.

Posteriormente los que han realizado esta labor no han sabido armonizar sus enormes conocimientos, con la tesitura de este programa, donde prima la humildad y la veraz exposición de la música canaria ante todo. Yeray Rodríguez, excelente “verseador”, repentista e insigne interprete de los puntos cubanos, no encajó como presentador de Tenderete, dada la excesiva sublimación de sus exposiciones folclóricas, que resultaban tediosas y aburrían a los telespectadores.

En la actualidad el presentador, Raúl Arreciría, tuvo unos inicios poco relevantes, ya que adolecía de la experiencia necesaria para llevar adelante un programa tan especial, no obstante hay que reconocer que ha ido mejorando, y ya se desenvuelve con bastante eficiencia al frente del mismo.

Raúl tiene en su haber una virtud, que le define bastante bien, es correcto y educado, algo tan esencial para el trato que tiene que llevar a cabo en este tipo de programas, al que acuden gente de vario pinta formación, y algunos hasta temerosos y nerviosos, por ser la primera vez que van aparecer en televisión.

Parece ser que vuelven a Tenderete, agrupaciones y parrandas, de reconocido prestigio, en cuyo repertorios lucen con una excelente armonía nuestros más ancestrales aires, aquellos que interpretaban nuestros antepasados en cuantos festejos celebraban, e incluso en los bailes de “taifas” tan proliferos en aquellos años, se celebraban en una serie de cuevas de las medianías muy bien engalanadas, donde los mozos y las mozas lucían sus mejores galas.

En en Palmital terminó municipal de Guía de Gran Canaria, existía una cueva muy afamada por los grandes bailes que allí se celebraban, su nombre era la -Cueva del Bernegal o Vernagal-, estaba situada en el lateral derecho mirando hacía la costa, de la Presa de Mondragones. Recuerdo que en mi juventud, los Falcones excelentes músicos y folcloristas, residentes en la zona, cuando celebraban una “matanza” o una “descamisada”, el fin de fiestas de tan típicos eventos, terminaban en la citada cueva, que duraba hasta altas horas de la noche.

Mi abuelo me comentaba que estos bailes de taifas, solían terminar tempranos por culpa de las reyertas que en las mismas se originaban, porque una moza no aceptaba a bailar con un mozo determinado pero la seguía molestando, lo que originaba la intervención de la persona encargada de vigilar, -expulsándolo del recinto-, lo que generaba una pelea multitudinaria, donde los cuchillos se blandían peligrosamente como si fueran la espada de Damocles.

Algunas de estas reyertas solían terminar en tragedia con resultado de muerte, por apuñalamiento, y en menor medida por disparo de pistola. Siempre oí hablar de los rompedores de “bailes”; eran unos “matones” que se dedicaban a ir a estos eventos con el único fin de propiciar una una serie de tumultuosas reyertas que ponían fin al mismo.

Las piezas que con más asiduidad se interpretaban en estos eventos eran, las isás, folias, valses, polcas y mazurcas, la pequeña orquesta u orquestina que amenizaban estos bailes estaban formados como sumo por cuatro personas, una bandurria, dos guitarras y a veces hasta un acordeonista. Como ya he dicho estos actos fiesteros se celebraban en cuevas habilitadas al efecto, donde no existía ninguna medida de seguridad ni vigilancia, solo y para dirigir las diferentes “taifas” habían unos mandadores -que solían ser hombres de constatada reputación en la zona-.

Anoche más por curiosidad que por otra cosa, intente ver ese magno programa (según la propaganda que se le venía dando aprióri) que con motivo del Dia de Canarias hacia la TVC, tengo que reconocer, que con la única excepción de Santiago Rodríguez el colorado y la cantante ciega Fabiola Socas, fue un “bodrio”, donde una vez más su presentador Elvis Sanfield, cae en ese “topico” que lo inhabilita como tal.

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