La política como estructura social

La política la definieron aquellos eminentes filósofos griegos de la antigüedad, (entre estos el insigne Aristoteles autor de dos de los textos –la Política y el Político-, que toda persona que se quiera inmiscuirse en ella, debería leer o al menos hojear, con el objeto de la hacer de la misma una correcta –praxis-, sin que existan las arbitrariedades, las desigualdades y los enconos que la vulgarizan, rompiendo su verdadera creatividad surgida de las –polis- o pueblos), como ciencia, doctrina u opinión acerca de los gobiernos de las organizaciones y sociedades humanas, especialmente de los Estados.

La ciencia que rige la política es la “politología”, donde los expertos que tratan de conciliarla en base a sus principios, -los politólogos-, no tienen ninguna “autoridad gubernamental”, para exigir el cumplimiento de sus esenciales predicados, si son alterados o incumplidos.

La política siempre fue –buena-, su intención era armonizar la habitabilidad y las relaciones entre todos los miembros de la sociedad, sin embargo, el resurgimiento en Europa especialmente, de una serie de filósofos de -nuevo cuño- por llamarlos de alguna manera, le imprimieron unas “ideologías propias” que nada tenían que ver con las –ideologías- primigenias predicadas por aquellos prebostes griegos.

Así tenemos la implicación en esta ciencia de los filósofos innovadores, -hasta cierto punto-, que rompieron la crematística original, que durante toda la antigüedad había servido como ordenamientos, -civil y jurídico-, que aplicadas éticamente hicieron grandes a muchos imperios de antaño. Persas, macedonios, sumerios, romanos, egipcios, babilonios que si destacaron fue debido a la aplicación de la –política- tal y como había sido concebida en la Grecia clásica.

Estos filósofos al amparo de sus –creencias religiosas posiblemente-, idearon sistemas contrapuestos, rompiendo la armonía que existía entre los pueblos. Marx, Rousseau, Kant, Voltaire y otros, crearon una serie de –caldos de cultivo-, de donde surgieron el marxismo, el comunismo, el socialismo, el liberalismo, cuyas ideologías desunieron cada vez más las relaciones existentes entre todos los estados del mundo.

Los políticos a partir del nacimiento de estas ideologías las fueron acomodándola a sus propias “ideas”, en algunos casos revolucionarias y rupturistas la mayoría, lo que ha generado que en la actualidad la política se haya –pervertido-, rompiendo ese panorama de equidad y honestidad, que es la aplicación de aquellos que la hicieron –germinar-, como si fuera una planta nacida de una de buena simiente, pero no fue así, la egolatría y las ansias de poder, de algunos individuos cuyas ideas eran –nocivas-, fomentaron la desidia, y las buenas relaciones sociales, que adornaban a España una vez implantada la democracia.

La aplicación de la –burocracia política-, generó el nacimiento de distintas denominaciones dentro de la estética misma de la política, fundamentalmente la aparición de la –derecha y la izquierda- en un principio, cuyos conceptos han ido derivando en un enorme mosaico, donde conviven y no precisamente en buena armonía, los conservadores, republicanos, demócratas, que aglutinan a unas determinadas clases sociales donde el antagonismo que las reviste, hace que la –ruptura- sea como la espada de Damocles amenazando con cercenar sus cabezas a las primeras de cambio.

Estos sistemas que rigen la política desde diferentes ángulos y puntos de vista, son propios de los países civilizados como Inglaterra, Alemania, Francia, Italia, EE.UU., Canadá, Australia, Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca, etcétera, y posiblemente con menor rigor en otros donde priman otros intereses, donde los –sicarios- que quieren imponer su criterio se hacen dueños y señores, aplicando la estrategia política conocida como las –dictaduras-, que tantos problemas están creando en algunos países ricos, donde sus –predios- naturales hace que así sea, como es el caso de Venezuela, un país roto y destruido gobernado por un –crápula como lo llamaría el insigne escritor Umberto Echo, refiriéndose al loco visionario Nicolás Maduro-, que ha llevado a este país a la ruina mas execrable.

No obstante es obvio reconocer que del socialismo predicado por alguno de los filósofos citados, han surgido movimientos nacionales de derechas que han tenido una cierta correlación entre ellos, el Nacional Socialismo Alemán, más conocido como el “nazismo”, que Adolf Hitler pervirtió por sus ansías de poder queriendo perpetuar a la raza –aria- como la más pura de cuantas existían, convirtiéndose en el mayor –genocida- conocido en la Historia de la Humanidad, tratando de eliminar a los judíos de la faz de la Tierra, creando los campos de exterminio, donde –asesinó- a millones de ellos.

En Italia surgió el Fascismo o Fascio liderado por Benito Musolini, y en España el Nacional Sindicalismo fundado por José Antonio Primo de Rivera, llamado simplemente como Falange Española (FE).

José Antonio cuando fundo Falange, no lo hizo atribuyéndole la denominación de partido político, siempre dijo que había fundado un “movimiento nacional para salvar a España de la situación caótica en la que se encontraba propiciada por el gobierno del Frente Popular”.

De hecho creo entorno a la Falange, una serie de puntos que lucían con total nitidez, donde se acreditaba los ideales que desde un primer momento identificó a este movimiento. Permítaseme como ejemplo citar al primero de ellos donde, la calidad del –fundador- como filósofo quedó acreditada:

“España es una unidad de destino en lo universal toda conspiración contra de ella es repulsiva, todo separatismo es un crimen que jamás perdonaremos”.

En España como somos más sabios que en ningún otro país, nos hemos inventado una enorme cantidad de partidos, que han ido proliferando con los años desde que se inició la democracia, la mayoría son puras copias de otros cuya creación, para oprobio y vergüenza de cuanto aquí habitamos, tienen sus raíces en la extrema izquierda más radical, que nació con la bendición de dictador Chavez en Venezuela, PODEMOS es un calco fiel de la política destructiva, que se esta llevando a cabo en este país sudamericano, donde la ruina que hoy campea por aquel territorio hermano, y la inseguridad que existe ha generado, que muchos españoles-venezolanos hayan regresado a España buscando la paz y la tranquilidad, y otros estén emigrando a los países limítrofes como Colombia, Chile, huyendo de la –hambruna- existente, etcétera

Los últimos gobiernos han permitido la proliferación de tal cantidad de partidos que carecen de unas ideologías preconcebidas, y para mayor inri ni poseen la estructura para denominarse así, careciendo de los estatutos por el que se supone deben regirse obviamente.

Los tres poderes que deben identificar a un estado de Derecho, como son el ejecutivo, el legislativo y el judicial, (Montesquieu) no existen, prueba evidente es que especialmente el –judicial- obre a dictado de lo que le dice el gobierno, lo que esta permitiendo que la delincuencia cada día que pasa sea mayor.

La solvencia judicial en España no existe, la dependencia de este poder –el tercero-, depende directamente de lo que diga el gobierno, algo que no tendría que ser así, cada uno debería realizar sus funciones de forma independiente, sin que existan ingerencias o intromisiones entre ellos, existiendo un respeto mutuo, en las medidas que cada uno tome que dimanan de sus propias competencias.

Un comentario sobre “La política como estructura social

  • el 28 agosto, 2019 a las 7:44 am
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    creo que la explicación que pone del partido podemos es muy simplista. podemos tiene un alma que de no ser por la deriva política y moral del psoe , es muy posible que hoy no existirá podemos. podemos no es un partido de unos pocos, si realmente se analizará al conjunto de la gente de podemos se podría apreciar la convicción de traer al trabajador una vida más digna de la que el psoe no sólo no defendió en este principio de siglo si no que apoyo toda destrucción de la vida de los trabajadores. los seguidores del psoe siguen al partido por costumbre, los seguidores de podemos lo siguen por esperanza de traer a la sociedad común dignidad. al margen de los miles de fallos de su mal llamado líder ya que en mi opinión no lidera su partido, sólo lidera su visión política.
    cuando se trata de traer leyes para que la vida del común sea mejor y su día a día, existen personas que no están de acuerdo que se haga. es muy posible que esas personas al mando de diferentes partidos políticos no estén muy al tanto de lo que busca la Constitución. un ejemplo claro es permitir que sea el mercado quien decida sobre el derecho a la vivienda, donde este derecho no sólo se permite q se lleve más del 50% de lo que gana un trabajador, si no que también le lleva el 70% de su vida activa laboralmente. y encima con una estructura de ley que no garantiza la pertenencia estable a un trabajo pero si a paga de una hipoteca. creo que poco tiene que ver lo armado que tenemos hoy bajo leyes con lo que se supone tendriamos que armar según la Constitución.

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