La Sociedad La Fraternidad de Telde, pone en venta su edificio por dos millones de euros

La Sociedad de Cultura y Recreo La Fraternidad ha puesto en venta su edificio, ubicado junto a la plaza de San Gregorio, por dos millones de euros. La decisión fue planteada a principios de año como estrategia para hacer frente a la deuda acumulada, que suma ya más de 500.000 euros. Finalmente fue aprobada por unanimidad de los socios presentes en una asamblea extraordinaria celebrada el pasado julio.

El inmueble, que fue construido en la década de los 50, ha acogido las instalaciones de la casi centenaria entidad desde 1972. “Nos da mucha pena desprendernos del edificio, pero eso no significa que disolvamos la Sociedad; no dejará de existir, buscaremos otro espacio”, expresa el presidente, Ramón Santana. El precio de venta inicial está estipulado en 1,9 millones, calculando en 1.650 euros el metro cuadrado. El edificio se sitúa en una ubicación privilegiada, pues dos de sus tres fachadas dan a la plaza de San Gregorio. La normativa permite que el inmueble sea usado para distintos usos; comercial, residencial, administrativo, de ocio e incluso como complejo hotelero. Asimismo, cuenta con 1.500 metros cuadrados, cinco plantas con un bajo y semisótano. “Esperamos vender la totalidad del edificio o una parte”, sostiene Santana.

Según lo acordado por los directivos, tras solventar los problemas económicos que arrastran desde hace más de diez años, el resto del montante que alcancen con la venta del inmueble será destinado al pago de la compra o alquiler de otro local donde poder seguir operando sus actividades. Esta es la única solución que han visto factible, dado que el plazo de tres años que dura el proceso concursal al que están sometidos de forma voluntaria se finaliza este el día 24 de este mes. “Entendemos que con esta crisis sanitaria y por el estado de alarma que se decretó en su momento, este plazo quedará ampliado hasta el mes de enero de 2021”, explica .

“Si conseguimos vender el edificio tendremos la posibilidad de sufragar la deuda y buscar durante unos meses otro espacio”, expresa el presidente, ya que si este no fuera el caso se verían abocados a la quiebra y el cierre definitivo de una Sociedad que fue inaugurada en 1922 como centro obrero y que ha servido de espacio de ocio y educación para numerosas generaciones de familias del municipio de Telde.

Plan de viabilidad

La Fraternidad inició en el 2017 un procedimiento para acogerse a un concurso voluntario de acreedores con la finalidad de evitar la quiebra y ahorrar tiempo para solventar las deudas. El periodo que tenían establecido para efectuar su plan estratégico de solvencia económica finaliza en las próximas semanas, aunque la junta directiva planea presentar al Juzgado de los Mercantil una nueva estrategia para hacer frente a los pagos pendientes, que consiste básicamente en invertir el dinero adquirido por el inmueble para liquidar el débito.

“Esperamos que los acreedores acepten el aplazamiento y la estrategia que presentaremos, porque la realidad es que la que desarrollamos hace tres años no ha podido efectuarse”, explica el dirigente de la entidad y añade que habían estipulado que el 60% de los ingresos de estos últimos tres años se conseguirían a través del alquiler de local inferior (en donde hasta unos meses se encontraba un restaurante) y de la azotea para una empresa de telecomunicaciones. En este periodo se han interpuesto numerosos obstáculos entre la Sociedad y su objetivo de liquidar la deuda.

La Fraternidad presentó en verano del año pasado una demanda de desahucio por el impago de las rentas mensuales acordadas por los arrendatarios del restaurante desde el pasado 1 de marzo de 2019 y que suponía hasta julio de ese mismo año un montante de 6.000 euros sin abonar.

El presidente señala este proceso como una de las principales causas por las que han tenido que tomar la decisión de vender el inmueble, ya que “nuestra propuesta de convenio estaba sustentada en los ingresos económicos de las operaciones de arrendamiento planteadas a largo plazo que efectuamos en el año 2016 para garantizarle unos ingresos de unos 700.000 euros a la entidad durante los próximos 25 años”.

Por otro lado, explica que desde que el actual equipo tomó la junta directiva en 2014 también han tenido que hacer frente a las denuncias de antiguos trabajadores de la Sociedad que reclamaban ciertos derechos. “El Juzgado de lo Social les dio la razón, lo que ha supuesto para nosotros un coste adicional que se ha sumado a la deuda que ya acumulábamos”, explica Santana, que tiene esperanzas y espera que la frágil situación económica remonte con la venta del inmueble. laprovincia.es.Judith Pulido

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