Los taxistas no frenan ante la pandemia

Los taxis no se frenan ante el coronavirus. Este gremio continúa en las calles ofreciendo el servicio público a quiénes lo necesiten pese al estado de alarma que se vive en todo el país, incluso cumplen con trayectos que van desde el Aeropuerto de Gran Canaria hacia diferentes municipios.

En el caso de la Sociedad Cooperativa de Empresarios Taxistas de Telde (Taxitel), con licencia para operar en Gando, mantiene únicamente a 15 chóferes en el aeródromo, aunque ayer el Cabildo de Gran Canaria suspendió el servicio de recogidas mediante transfer a taxistas de otros municipios debido a la pandemia. «El taxi es un servicio público y como todos estamos expuestos a las directrices locales y nacionales», apunta su presidente, Lorenzo Rodríguez Martel. Además, han seguido las órdenes del consistorio teldense respecto a poner a disposición del usuario al 50% de la flota, una medida que cumplen «al pie de la letra».

Destaca igualmente que algunos profesionales de este sector no están prestando el servicio debido a que tienen compromisos familiares, así como aquellos que, por recomendaciones de salud, tienen que permanecer en casa. Para poder cumplir con el servicio también han decidido «anular las vacaciones de todos». Una situación que los compañeros han aceptado «conscientes de que ante esta alarma nacional tenemos que dar la cara». Rodríguez Martel añade que «este es un momento para reflexionar sobre la necesidad de este tipo de transporte». «Soportamos de forma privada los costes de nuestras empresas aunque estamos sometidos a las autoridades administrativas locales y nacionales», explica. Para combatir la propagación del Covid-19, los taxistas han implementado las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en las que se encuentra lavarse las manos con frecuencia. Sin embargo, esta medida no es tan fácil de cumplir en este sector, por lo que muchos utilizan geles antibacterinos para mantener la higiene.

Una de las directrices establecidas para evitar el contagio entre los pasajeros y chóferes es la de llevar como máximo a dos ocupantes si el vehículo es de cinco plazas; cuatro, en el caso de aquellos que tienen de siete a nueve asientos, que en su mayoría son los adaptados a personas con movilidad reducida (PMR). Se añade la prohibición de no utilizar el asiento del copiloto ni el que está en el medio de la parte trasera: es necesario que se quede una plaza libre entre dos pasajeros.

«Tenemos mascarillas y guantes en la cooperativa para nuestros taxistas», explica el presidente de Taxitel. Sin embargo, esta protección solo se la colocan cuando hay un cliente dentro «ya que tenerlo siempre puesto promueve un ambiente de proliferación de virus». Rodríguez Martel ha recomendado a sus compañeros «que salgan tranquilos a trabajar, que limpien el coche cada vez que culminen un servicio y que le pasen un paño al vehículo con algún producto especial, la limpieza es lo importante».

Además, realizan turnos de 24 horas por día natural. Al finalizar el servicio están «obligados» a quedarse en su casa y el resto sale a trabajar. «Hay coches suficientes y, aunque la demanda sigue siendo importante, ha bajado un 75 a 80%», aclara el taxista. Tratar de quitarse el uniforme antes de entrar a casa e introducirlo de forma inmediata en la lavadora es otra de las sugerencias. «Estamos muy preocupados y concienciados, tenemos que ser realistas, positivos y tener paciencia, porque de esta vamos a salir. Cumplir con las normas sanitarias escrupulosamente, sin dudas ni protestas, es algo que nuestro sector tiene muy claro», apostilla.

Por su parte, Antonio León, jefe sindical de los taxistas de La Tronera, Tafira y representante de la Asociación Profesional Teletaxi Tafira, cuenta que el temor entre sus compañeros existe. «Miedo tenemos. Es evidente, a todos se nos envía a la calle y muchos vamos por necesidad», expresa. «Hay compañeros que no salen porque tienen familiares a su cargo. No nos han facilitado medidas, no hay gabinete de crisis en el sector, estamos desorbitados», lamenta. «Perdimos un 80% de recaudación, los ingresos alcanzan solo para los costos diarios de la casa, impuestos y la cuota del taxi», enfatiza León. Asimismo, califica como «caótica» la situación del sector debido a la pandemia. «Son los días más largos y duros para nosotros», señala.

Una «guerra sin armas»

«Tenemos como protección el uso de guantes de látex que hemos conseguido, desinfectantes cotidianos, alcohol y geles, todo lo costeamos nosotros a pesar de ser un servicio público», reclama el taxista a la vez que recuerda que las mascarillas no se consiguen. Para León, «lo lógico sería parar todos como medida preventiva para no correr el riesgo ya que podemos resultar afectados». «Continuar es como ir a la guerra sin chaleco antibalas ni armas», concluyó el jefe sindical.laprovincia.es

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *