Pesquerías mal gestionadas

Siempre se ha dicho, que el hombre es el ser que tropieza con más frecuencia en la misma piedra (sic). La política no podía ser ajena a esta premisa, y los errores garrafales que se cometen al elegir a unas determinadas personas para liderar las distintas áreas de gobierno al menos en Canarias, este acertijo toma carta de naturaleza. Entre las consejerías propias del gobierno regional, existen al menos dos donde la elección de sus responsables son cuestionados y menospreciados por la ciudadanía. Estas son, pesca y turismo; en la primera citada la asignación del responsable o consejero, trae consigo las protestas más radicalizadas de los pescadores que conforman las diferentes Cofradías existentes en las islas, especialmente las radicadas en la isla de Gran Canaria.

Desde los tiempos del “omnipotente”, Pedro Rodríguez Zaragoza, -un sujeto inadecuado para tal cargo-, que tanto daño le hizo sobre todo a la de Arguineguín, al rechazar de plano, la creación de una Escuela de Formación Marítima Pesquera, que había “pasado” todos los filtros parlamentarios, hasta hoy con Narvay Quintero, la industria pesquera canaria no gana para disgustos, por eso las Cofradías de Gran Canaria le piden al presidente Clavijo lo dimita ipso facto por el tema suscitado con en “atún rojo” o cimarrón, que en el área de Canarias se conoce como patudo.

Desde el año 2009, el ICCAT (Comisión Internacional para la Conservación del Atún del Atlántico), prohibió la pesca de esta especie amenazada dada a la sobre pesca a que estaba sometida, augurando la desaparición de la misma en un corto plazo tiempo. La mesa en torno a la que se reunieron los expertos mundiales en temas pesqueros, firmaron un acuerdo donde se prohibía la pesca del “atún rojo”; solo los representantes franceses pusieron pegas al contenido del documento firmado por todos los países, motivado posiblemente por una serie de intereses creados. Pasado unos años se comprobó la recuperación dada las apariciones de nuevos poblamientos, así como la existencias de grandes cardúmenes, acreditándose así que la prohibición por parte del ICCAT había sido todo un éxito.

El atún rojo (Thunnus thynnus), fue descubierto por el científico sueco (médico, biólogo, zoólogo e ictiólogo) Carl Linnaeus (1707-1778), nacido en Ráshult y fallecido en Uppsala. Pertenece a tribu Thunnini, género Thunnus y la subclase (Actinopterygii)* así reza en su “Taxonomía”, y pertenece a las familia de los “escómbridos”, y conocidos también como “tunidos”.

El atún azul o común, conocido también como atún de aleta azul, rojo (rouge), cimarrón………, con la denominación de “rojo” habita, en las costas atlánticas, tanto en las orientales como en las occidentales, mar mediterráneo, en los mares Negro y Caspio se han extinguido.

El atún rojo del atlántico o “gigante” (para aquellos individuos que pesan 150 kg., o más). Y su comportamiento vital, a la hora de frezar es muy semejante a los que habitan en los mares del sur. Es un pez de sangre caliente, por consiguiente habita en aguas frías donde se siente cómodo, así como en aguas templadas, tropicales y subtropicales.

El atún rojo del atlántico puede superar los 400 kg., de peso, llegando a alcanzar en algunos casos hasta los 700. Su abundante subclase citada, contempla una cantidad de individuos de semejante fisonomía, color, distribución, conformación de sus principales aletas, y el exquisito sabor de su carne, siendo muy solicitados en los supermercados, y pescaderías, así tenemos, listados, bonitos, albacora, bacóreta, norte, etcétera.

Volviendo al tema central que nos ocupa, en el rotativo CANARIAS7 del día 24, la Confederación de Cofradías de Pescadores de Las Palmas, solicitan la dimisión de consejero de Pesca, Narvay Quintero, así como toda la cúpula de la Consejería citada, a los que acusan de incompetentes, por el disparate cometido con el atún rojo.

En un comunicado el presidente de los pescadores de Las Palmas, Gabriel Jiménez, anuncia una convocatoria de manifestación, para demostrar los descontentos que se sienten las Cofradías orientales, por el inadecuado trato que le da la Consejería, que beneficia a las existentes en las islas occidentales como ocurre siempre, pidiendo también la dimisión del máximo representante de la Federación de Cofradías de Canarias, Fernando Gutiérrez, por incompetente y estar aliado con el Gobierno. También los representantes de las Cofradías de Las Palmas, quieren saber porque fueron expulsados de forma ilegitima, del Consejo Asesor y del Consejo de Puertos Canarios.

Muchas veces lo he dicho y nunca me cansare de repetirlo, el Gobierno de Canarias para nombrar a un buen Consejero de Pesca, conocedor de esta disciplina, tiene que dejarse de etiquetas y de clases, nombrando a un profesional del medio, sin tener para nada en cuenta la “titulitis”; un buen Patrón Mayor de Pesca o de litoral de Primera, con experiencia podría ser un excelente Consejero, y lo digo con conocimiento de causa, y así no ocurrirían todos estos contubernios que son perjudiciales para los pescadores y sus familias.

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