Política pública en época de crisis II

Voy a revelaros vuestro porvenir, y tened en cuenta que todas mis predicciones se cumplen.[1] La conciencia humana es al mismo tiempo una forma de discernimiento, sensibilidad y comprensión,  que incorrectamente encaminada refleja una forma de ignorancia, que a su vez es la madre de toda maldad. En este sentido parafraseando a filósofo Alan Watts, la conciencia común que tenemos de cada día deja fuera más de lo que recibe y por eso, excluye cosas que son enormemente importantes. Deja fuera cosas que de conocerlas, calmarían nuestras ansiedades, miedos y horrores; y si pudiéramos extender nuestra conciencia para incluir esas cosas que excluimos, tendríamos una profunda paz interior porque todos sabríamos lo que no debemos conocer según las reglas de nuestro particular juego social. Lo único que no debemos saber. ¡Lo que no está permitido! Es la verdad de la vida.  Lo que es profundo, lo que es misterioso, lo que está en las profundidades.

El mundo está cambiando vertiginosamente y los ciudadanos modificando su conducta en contra de su voluntad, aprendiendo de los demás y en la obligación de encontrar la mejor versión de sí mismos. Los seres humanos desafían sus creencias, compartiendo sus vulnerabilidades, superando sus miedos y transformándose para transmutar al mundo antes de que éste los transforme definitivamente. No obstante, la pandemia del coronavirus[2], el confinamiento global y la inminente recesión económica mundial lo hará prácticamente imposible. Europa ha muerto y no piensen los crédulos que resucitará. Es el final de una era. No debería sorprendernos pues hemos sido avisados. Como comenté en la primera parte de esta serie de artículos algo o alguien nos está transformando.[3] La repentina aparición del coronavirus va a cambiar nuestro comportamiento y será piedra angular de un estado global que sobrepasará cualquier fantasía de los autores que han promocionado positiva o negativamente el nuevo orden mundial. Entre los más célebres se encuentran H.G. Wells con su libro, El Nuevo orden mundial; Robert Hugo Benson a través de su obra, El amo del mundo; Aldous Huxley con Un mundo feliz, George Orwell con la novela 1984; Caroll Quigley, Tragedy and Hope, Norman Spinrad, Agente del caos,  Susan George y El informe  Lugano; y por supuesto, Morris  West con las Sandalias del pescador y El Ojo del Samurai. Desde luego, que hay muchos más aunque poco conocidos para la masa como Eustance Mullins, The World Order o la excelente obra de James H. Billington, Fire in the minds of men, esencial para comprender los entresijos y engranajes de la maquinaria que tritura la esperanza y devora nuestra alma.

Han sido cientos de años de programación predictiva a través de la literatura, películas, canciones y los sumisos y patéticos medios de comunicación que a través de sus códigos, nos han dicho sus planes para la familia humana. Y aunque se trate de una forma de adoctrinamiento o procesamiento predictivo por el cual un cerebro puede modelar su mundo externo y su estado de ánimo interno; haciendo inferencias sobre las causas de las entradas que recibe[4], la ignorancia no exime de responsabilidad. En innumerables ocasiones hemos dicho tácitamente que sí al nuevo orden mundial. Según la doctrina del consentimiento de Locke que proporciona una fuerte protección de la libertad individual, las obligaciones políticas requieren el consentimiento personal. Uno no está obligado por el consentimiento de su padre, o por los términos de un contrato original hecho en la fundación de la sociedad. Cada individuo debe acordar por sí mismo.[5] Sin embargo, aunque el “consentimiento expreso” establece claros vínculos políticos, Locke reconoce que pocas personas dan su consentimiento de esta manera. Y por eso recurre a lo que él llama “consentimiento tácito”, otras acciones que la gente realiza y que son capaces de vincularlos.

Durante muchas décadas los psicólogos sociales han tratado de influir en las actitudes de las personas para obtener los comportamientos adecuados.[6] Por ejemplo, un mensaje que informe de los beneficios de una nueva vacuna puede estimular la percepción de que la misma es indispensable. Por consiguiente, puede aumentar la probabilidad de que las personas opten por recibirla. Sin embargo, aunque los investigadores digan que es importante para su análisis que el hecho de inducir actitudes hacia la provacuna en un momento dado no garantiza que las personas opten por recibirla,[7] en realidad sabemos que estas técnicas están bastante depuradas y herramientas sociales como el infoentretenimiento refuerzan estos mecanismos.

Según aquellos que diseñan la política pública el enfoque en la formación de actitudes tiene implicaciones para la solución de problemas del mundo real. Los organismos públicos y privados se enfrentan con frecuencia al reto de inducir nuevas conductas (por ejemplo, la compra de coches híbridos y eléctricos, la participación de voluntarios en un ensayo clínico para el desarrollo de una vacuna, la compra de una nueva categoría de productos, la introducción de un nuevo partido político). Estos organismos a menudo intentan hacer frente a este desafío provocando actitudes congruentes con el comportamiento. No obstante, algunos investigadores afirman que con el estado actual de la literatura, no está claro si es más efectivo discutir las ventajas, por ejemplo,  las ventajas y desventajas[8] de un nuevo comportamiento o si es mejor dejar que las audiencias adquieran experiencia con el comportamiento.[9]

¿Porque el empeño pertinaz en controlar a la masa de una manera absoluta?
Como afirma Daniel Estulin, autor del libro el Club Bilderberg, simplemente porque “el progreso y el desarrollo de la sociedad es directamente proporcional a la densidad de población. Si hay progreso en el desarrollo tecnológico, somos muchos más, habrá más riqueza, más personas y menos comida para todos. Y para que David Rockefeller, que es una metáfora del poder, pueda comer, nosotros de alguna forma tendríamos que desaparecer”. Sin embargo, los ciudadanos no acaban de ser conscientes de que sus días están contados. Y “el que sabe no habla, el que habla no sabe.”[10] En esta sociedad se habla mucho pero nadie observa, olvidando que cuando se percibe, no se habla, y cuando se habla, no se percibe significando que si tenemos otra perspectiva somos capaces de salir de los pequeños constructos[11] de la vida y observar una realidad cristalinamente pura.

Quizás uno de los problemas más grandes del “Hombre” es que ha caído en la servitud de la mente, donde otros pretenden interpretar la realidad por él. Por ejemplo, detrás de algunos pensadores ha habido intereses ocultos que les utilizaban para manipular a las masas. Carlos Marx perteneció a una sociedad secreta tal como revela un informe de la policía prusiana que vigilaba a los miembros de la Liga de los Justos.[12] El propio Marx escribió algunas alabanzas sobre la misteriosa organización. “Entre ellos, se refiere a los miembros de la Liga de los doce”. Además, pudo publicar su libro gracias al mecenazgo de familias adineradas europeas.[13] Por otro lado, sobre Joseph Stalin habría que hablar del Instituto Tavistock en Inglaterra.[14] De la misma manera, Julio Cesar, Napoleón Bonaparte, Thomas Jefferson, Mikhail Gorbachev, George Bush, Ronald Reagan por mencionar a algunos de los grandes instrumentos. Luego, Hosni Murabak y Fidel Castro por señalar varias de las pequeñas herramientas de control y finalmente, Muamar el Gadafi, Osama Bin Laden o Saddam Hussein como útiles pérfidos, que cuando caducaron, las elites de este tiempo no dejaron hablar. Elites con un hilo conductor que se ha mantenido intacto a través de etapas inmemoriales de nuestra evolución. Ellos son los verdaderos dueños del mundo. En esta vía, tanto el filósofo Albert Pike[15] como Guisseppe Mazzini[16] sabían perfectamente de lo que hablaban cuando visualizaban el futuro del mundo. No obstante, hoy día las cosas serán más sutiles. Ya no hacen falta los grandes caudillos o activistas, ni siquiera sindicatos. Sólo gestores y tecnócratas porque las ovejas están dormidas y listas para ser esquiladas metafóricamente hablando, ya que se trata de robarles la voluntad, lo que para los religiosos es el alma. En esta senda, el “infoentretenimiento” es la herramienta perfecta. Muchas personas, aunque no sepan articular lo que está sucediendo en el mundo sienten que algo no anda bien. Existe una sensación generalizada de perversidad que envuelve a la Humanidad. Una maldad refinada[17], alejada de la brutal violencia y crueldad sobre la cual la masa tiene su atención puesta. Es una fuerza que recorre el Universo, una vibración que hace que a una persona normal se le ericen los pelos, le dé taquicardia, se le revuelva el estómago, se hiele ante su presencia, tiemble incontroladamente como producto de los nervios, un miedo inexplicable que sugiere que algo terrorífico va a suceder. Rusia, EEUU y China se reunirán después de las elecciones de EE UU y establecerán las nuevas reglas del juego para este mundo post crisis y post Bretton Woods.[18]

Después de ese conciliábulo las futuras generaciones nada tendrán que ver con los que hemos vivido. Nuestros descendientes serán esclavos en un sistema global cuya razón de ser se cimentará en que existen una serie de problemas comunes, problemas globales que necesitan una solución global. Estos problemas son la amenaza nuclear, el cambio climático y la disrupción tecnológica. El asunto tecnológico será el más peligroso pues nos adentrará en el campo de la inteligencia artificial y la bioingeniería creando una nueva clase tal y cómo lo hizo la revolución industrial, donde finalmente desaparecerá la democracia liberal. Habrá algoritmos que supuestamente comprenderán mejor que nosotros, lo que es bueno para la Humanidad. Desaparecerá la política pública dando paso a una estructura descentralizada que disolverá las jurisdicciones internacionales, nacionales y locales. La política pública se basará en gran medida en la tecnología, la ligereza de soluciones y colaboración internacional.

Bibliografía:
[1] Ossendowski, F.A.: (1955) Bestias, Hombres, Dioses. Madrid. Aguilar.

[2] https://www.mayoclinic.org/es-es/diseases-conditions/coronavirus/symptoms-causes/syc-20479963. Los coronavirus
son una familia de virus que pueden causar enfermedades como el resfriado común, el síndrome respiratorio agudo grave (SARS, por sus siglas en inglés), y el síndrome respiratorio de Oriente Medio (MERS, por sus siglas en inglés). En 2019 se identificó un nuevo coronavirus como la causa de un brote de enfermedades que se originó en China. Este virus ahora se conoce como el síndrome respiratorio agudo grave coronavirus 2 (SARS-CoV-2). La enfermedad que causa se llama enfermedad del coronavirus 2019 (COVID-19).

[3] Galascio Sánchez, M.A.: (2020) Política pública en época de crisis. https://policyexamination.com/2020/03/08/politica-publica-en-epoca-de-crisis/

[4] Kelly et al.: (2018) The brain, self and society: a social-neuroscience model of predictive processing.  Journal of Neuroscience Pages 266-276

[5] Locke, J. ([1690] 1988) Second Treatise on Civil Government. In Two Treatises of Government. P. Laslett, ed. Cambridge: Cambridge University Press.

[6] Ajzen I.: (1991) The theory of planned behavior. Organizational Behavior and Human Decision Processes. 50:179–211.

[7]Albarracín et al.: (2003) Persuasive communications to change actions: an analysis of behavioral and cognitive impact in HIV prevention. Health Psychol. 2003 Mar; 22(2):166-77

[8] Sengupta J, Johar GV.: (2002) Effects of inconsistent attribute information on the predictive value of product attitudes: Toward a resolution of opposing perspectives. Journal of Consumer Research. 2002; 29:39–56.

[9] Jonas K, Broemer P, Diehl M.: (2000) Experienced ambivalence as a moderator of the consistency between attitudes and behaviors. Zeitschrift fuer Sozialpsychologie. 31:153–165.

[10] Frase acuñada por Lao Tse (604 a.C -). Pensador chino, creador del taoísmo. Su nacimiento se dio en una pequeña aldea de la actual provincia de Honan, situada en la región más meridional de China. Su nombre de nacimiento era Erl Li. Luego se le designo un nombre de erudito: Lao Tse, que significa anciano maestro. Fue contemporáneo de Buda, Zoroastro, Mahavira, Pitágoras y varios de los filósofos presocráticos.

[11] Galascio Sánchez, M.A.: (2009) “Constructos”. http://www.revistatara.com Opinión. Martes, 12 de mayo. http://www.revistatara.com/modules.php?name=News&file=article&sid=12542

[12] Schmitz, J.G.: (1972) EL SOCIALISMO, EL CAMINO REAL AL PODER PARA LOS SÚPER RICOS. Lunes, 17 de julio de 1972. Intervención en la Cámara de Representantes de los Estados Unidos. John Schmitz de California. “Karl Marx fue contratado por un misterioso grupo que se llamaba a sí mismo la Liga de los Hombres Justos para escribir el Manifiesto Comunista como un demagógico cebo de tretas para atraer a la mafia. En realidad, el Manifiesto Comunista estuvo en circulación por muchos años antes de que el nombre de Marx fuera lo suficientemente reconocido como para establecer su autoría para este manual revolucionario. Todo lo que Karl Marx hizo realmente fue actualizar y codificar los mismos planes y principios revolucionarios establecidos setenta años antes por Adam Weishaupt, el fundador de la Orden de los Iluminados en Baviera. Y, es ampliamente reconocido por serios estudiosos de este tema que la Liga de los Hombres Justos fue simplemente una extensión de los Illuminati que se vio obligada a ir a las profundidades del subsuelo después de ser expuesta por una incursión en 1786 llevada a cabo por las autoridades bávaras”.

[13] Pedrero, M.: (2004) “Corrupción. Las cloacas del poder”. Ediciones Nowtilus S.L. Madrid
[14] Nota: El Instituto Tavistock se fundó en 1946 por un grupo de figuras clave de la Clínica Tavistock entre los cuales se encontraban Elliot Jaques, Hendry Dicks, Leonard Browne, Ronald Hargreaves, John Rawlings Rees, Mary Luff y Wilfred Bion con Tommy Wilson como presidente, financiado por una beca de La Fundación Rockefeller.
[15] Allsopp, F.W.: (1920) “The Life Story of Albert Pike”. Parke-Harper, Audiger & Price. Little Rock, Arkansas. USA.

[16] Smith, D.M.: (1994) “Mazzini”. Yale University Press. New Haven and London.  “Giuseppe Mazzini fue una de las principales figuras de la historia política de la Europa del siglo XIX. Un vigoroso defensor del nacionalismo, figura preeminente en la lucha por la independencia y la unidad de Italia, y una personalidad fascinante, sus ideas fueron influyentes en toda Europa. Sin embargo, los sucesivos gobiernos italianos, temiendo las consecuencias de su creencia en la democracia y la revolución, oscurecieron deliberadamente sus logros: desde 1902 ha habido pocos estudios modernos sobre Mazzini y ninguna biografía en inglés”.

[17] Schmookler, A.B.: (2005) “The concept of Evil: Why it’s Intellectually Valid and Politically and Spiritually Important”. http://www.commondreams.org/views05/1109-20.htm Miércoles, Noviembre 9. “Quizás el elemento más profundo en la extensa resistencia liberal a la idea del mal radica en la tensión del pensamiento llamado relativismo moral. Es asombroso cómo tal pensamiento se ha infiltrado extensamente nuestra cultura”.

[18] Nota: Un nuevo sistema monetario internacional fue forjado por delegados de cuarenta y cuatro naciones en Bretton Woods, New Hampshire, en julio de 1944. Los delegados de la conferencia acordaron establecer el Fondo Monetario Internacional y lo que se convirtió en el Grupo del Banco Mundial. El sistema de convertibilidad de la moneda que surgió de Bretton Woods duró hasta 1971. https://www.federalreservehistory.org/essays/bretton_woods_created

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