Política pública en época de crisis III

Sólo los pequeños secretos necesitan ser protegidos. Los grandes se mantienen en secreto por la incredulidad del público.”[1]

El cambio en la estructura del estado global se ha consumado. Cómo escribía Wells en su novela: The Shape of things to come, “ese proletario fantasma suyo se desvanece con todos los demás imperios y reinos, dijo a los delegados políticos sus colegas. Sólo estamos dando forma a un nuevo orden mundial que ya ha nacido”.[2] ¡Y así es! En medio de las perturbaciones socioeconómicas causadas por el Coronavirus la raza humana también está aprendiendo simultáneamente a adaptarse a los nuevos sistemas y procesos emergentes.[3]

El actual modelo de globalización tomó forma a principios del siglo XXI. Hace una década, la revista Russia in Global Affairs[4] escribió que todo el concepto se basa en la noción de que “los antiguos estados de economía de mercado podrán trasladar simultáneamente su propia producción a China y mantener el equilibrio económico del sistema occidental a través de transacciones financieras”. No obstante, la crisis de 2008-2009 demostró que este enfoque para suavizar los “desequilibrios en el desarrollo económico mundial” era completamente erróneo.[5] En la actualidad la situación provocada por el Coronavirus y la política de sanciones y presiones fiscales impulsadas por EEUU ha obligado a los principales países del mundo a duplicar y elaborar un conjunto de medidas para evitar un posible colapso del orden mundial moderno. Se están forjando nuevas alianzas políticas en Eurasia, Asia y África, incluso en forma de instituciones financieras de ámbito regional. Con todo, estos son los fuegos artificiales para que la masa mire hacia otro lado y los expertos y medios de comunicación se dejen engañar. Pues además de las tendencias y otras consideraciones económicas, está la geopolítica y los sistemas de control de masas que siguen practicando la “societría” en todo el planeta.

Las grandes potencias no son ajenas a este movimiento. De hecho, la propia inteligencia militar británica, en la figura de muchos de sus principales actores ha estado dirigida hacía un gobierno mundial desde su creación. Los directores del Servicio Secreto Británico, casi uno por uno, han sido defensores del socialismo Fabiano.[6]ˉ[7]  Su objetivo “es llegar a la comunidad en general, llevando a cabo programas en cooperación con muchas instituciones diferentes, iglesias, escuelas, hospitales y el gobierno”.

En esta vía, el nuevo orden mundial no peligra, lo que realmente está en juego es quién tendrá el primer puesto de salida. Según Stephen Walt, “el Coronavirus acelerará el cambio de poder e influencia del oeste al este. Corea del Sur y Singapur han mostrado la mejor respuesta y China se las ha arreglado bien después de sus errores iniciales. La respuesta de los gobiernos europeos y estadounidenses ha sido muy escéptica y es probable que debilite el poder de la marca occidental”.[8]

Se debe señalar que cuando esta pandemia termine, la capacidad de los EE.UU. para manejar una crisis se habrá visto afectada y con ella su credibilidad. La de Gran Bretaña y Francia también habrá sufrido. Pero, sobre todo, también lo hará la percepción internacional de la superioridad de los servicios de salud occidentales y la eficiencia del gobierno democrático.[9] Un elemento del poder blando de Occidente habrá perdido su potencia aunque a veces la percepción nos pueda engañar.

En esta línea, cuando se realice un análisis profundo de todo lo acontecido algunas cuestiones como las estadísticas de China sobre el brote de Wuhan, que presentan al Estado como triunfante, probablemente revelen que las cifras de muertes increíblemente bajas, no sean del todo ciertas, pues el régimen está ahora en plena propaganda, con la ayuda de la Organización Mundial de la Salud.[10] Beijing logró desde el principio dirigir la Organización Mundial de la Salud (OMS), que recibe fondos de China y depende del régimen del Partido Comunista en muchos niveles. Sus expertos internacionales no tuvieron acceso al país hasta que el Director General Tedros Adhanom visitó al Presidente Xi Jinping a finales de enero. Antes de eso, la OMS estaba repitiendo sin crítica alguna la información de las autoridades chinas, haciendo caso omiso de las advertencias de los médicos taiwaneses, no representados en la OMS.[11]

Para contrarrestar esta situación Occidente utilizará la societría para dirigir la masa global entendida como un conjunto transitorio de individuos iguales, anónimos y semejantes, en el seno del cual las ideas y las emociones de cada uno tienden a expresarse espontáneamente.[12] Según Le Bon, en el alma colectiva de las actitudes intelectuales de los hombres y, en consecuencia, su individualidad. Lo heterogéneo queda anegado por lo homogéneo y predominan las cualidades inconscientes.  La sugestibilidad y la credibilidad se tornan excesiva y contagiosa; unidad mental, sin sentido crítico, con sentimientos irresistibles, exagerados y simples; instintos incontrolables; irritabilidad e impulsivilidad; autoritarismo e intolerancia; sentimiento común a modo de supraespíritu o alma colectiva de la masa; embriaguez colectiva; creencias fijas; incapacidad de racionalización y mucha imaginación; individuos que no distinguen la apariencia de la realidad. Incluso habla de “alucinaciones colectivas”.  Añade que “los aspectos maravillosos y legendarios de los acontecimientos son los que más atraen a las masas”.[13] En otras palabras, los ciudadanos son carne de cañón de la propaganda mediática.

En época de crisis sobre todo la sanitaria, el miedo, enfado e incertidumbre se apoderan de la masa creando un aura de incredulidad general. Los sectores sociales refuerzan su identidad colectiva desde su crítica directa o indirecta al Estado, algunos grupos heterogéneos, espontáneos, dispersos, en un momento de incertidumbre se aglutinan bajo el paraguas de la desconfianza. Sectores que a veces quizá se sumerjan en sugestiones y contagios acríticos. En un futuro habrá que analizar el caso de España como un experimento social diabólico que algunos parecen fomentar.

En otro orden de cosas, este nuevo orden mundial que cambia constantemente de forma le puede estar abriendo la puerta a un nuevo jugador en el escenario global. Según los investigadores Tharoor & Saran, “la India puede ser el único país con las credenciales y la capacidad para escribir una ética equitativa para un nuevo orden internacional”, lo que quizás en estos momentos pueda ser una exageración debido a sus circunstancias actuales, el incremento del populismo y el proteccionismo, un gobierno de derecha acusado de autoritarismo y la amenaza del mayoritarismo religioso.[14]  Por otro lado no podemos negar que un factor que posiciona a India en situación privilegiada es su la relación con otras potencias emergentes o medias, y el comercio con el acceso a los mercados para ser miembro del club que gestiona la tecnología a nivel mundial.

Además su fuerte inversión en armamento asimétrico y la reciente visita de Donald Trump a la India ha servido para intensificar la colaboración estratégica entre ambos países, incluso con el Japón. El Primer Ministro Indio, Narendra Modi, ha calificado la relación entre EE.UU. e India “la asociación más importante del siglo XXI”. [15] En esta línea, entre las tareas pendientes que tiene el país suarasiático, están las reformas del mercado de factores necesarios para asegurar que las empresas puedan ser lo suficientemente flexibles como para hacer frente a las perturbaciones, retrasar el cambio a la automatización puede mantener el desempleo a raya. También debe desarrollarse un enfoque de capital humano en la seguridad social para abordar las preocupaciones por la desigualdad y el envejecimiento de la población. Invertir enérgicamente en I+D, establecer universidades científicas de nivel mundial, y colaborar con las mejores universidades extranjeras.

En conclusión, el nuevo orden mundial está aquí y no hay vuelta atrás. Lo que se debate es quienes estarán al frente de mismo. Me gustaría ser positivo, los ciudadanos del planeta han perdido su oportunidad. Siempre han aceptado tácitamente a todo, sin crítica, ni reparos. No han leído la letra pequeña y ahora deben pagar pues la ignorancia no exime de responsabilidad. Los promotores de este movimiento no han engañado a nadie. Siempre han expresado sus intenciones abiertamente. Sin embargo, no hay peor ciego que el que no quiere ver.

No es casualidad que los viejos impulsores del nuevo orden mundial como Kissinger, inyectando una gran dosis de miedo en la opinión pública, estén diciendo que “es imperativo que los líderes mundiales, incluso cuando traten con esta gran pandemia, hagan la transición al orden post coronavirus, ya que de no hacerlo podrían incendiar el mundo”.

Lo que sí es cierto que no somos ciudadanos del mundo. Como dijo Theresa May “Si usted cree  que usted es ciudadano del mundo … Usted no entiende lo que la palabra ciudadanía significa”. En esta vía es esencial que comencemos a repensar muchos de nuestros valores pues la pandemia fortalecerá al estado y reforzará el nacionalismo. Los gobiernos de todos los tipos se esfuerzan por adoptar medidas de emergencia para manejar esta crisis y muchos no renunciarán a esos poderes. Cuando la crisis termine, el mundo será menos abierto y menos global una vez que la pandemia haya terminado. [16]

Biliografía:
[1] Jones, M.D.; Flaxman, L.: (2015) “Mind Wars: A History of mind control, surveillance, and social engineering by the government, media, and secret societies”. The Career Press. New Page Books.

[2] Wells, H.G.: (1933) “Esquema de los tiempos futuros”. The shape of things to come. Traducido de la primera edición inglesa de 1933 por Hernán Guerra Canevaro. Editorial: Zig – Zag, Biblioteca de Cultura, 539 pgs., Santiago de Chile, 1942

[3] Gurnani, C.P.: (2020) “COVID-19 is writing a new world order”. The Economic Times. March 25, 2020. https://economictimes.indiatimes.com/blogs/et-commentary/covid-19-is-writing-a-new-world-order/

[4] Esta revista ofrece una plataforma internacional para la publicación en inglés y ruso de los resultados de las investigaciones individuales y colectivas en materia de ciencias políticas y de los materiales en que se examinan las cuestiones sociales, históricas, económicas, culturales y militares vinculadas con las relaciones internacionales.

[5] Kadomtsev, A.: (2020) “A new world order, or will globalization survive the coronavirus pandemic?” Modern Diplomacy.https://moderndiplomacy.eu/2020/03/17/a-new-world-order-or-will-globalization-survive-the-coronavirus-pandemic/
[6] Keith, J.: (1997) “Mind control. World Control. The Encyclopedia of Mind Control”.  Adventures Unlimited Press. Pág 43.

[7] El fabianismo, el movimiento y la teoría socialista que surgió de las actividades de la Sociedad Fabiana, fundada en Londres en 1884. El fabianismo se convirtió en algo prominente en la teoría socialista británica en la década de 1880. El nombre Fabian deriva de Quintus Fabius Maximus Verrucosus, el general romano famoso por sus tácticas dilatorias contra Aníbal durante la Segunda Guerra Púnica. Los primeros fabianos rechazaron las doctrinas revolucionarias del marxismo, recomendando en su lugar una transición gradual hacia una sociedad socialista. https://www.britannica.com/event/Fabianism

[8] Walt, S.M.: (2020) “The United States Can Still Win the Coronavirus Pandemic”. Foreign Policy. April 3. https://foreignpolicy.com/2020/04/03/united-states-can-still-win-coronavirus-pandemic-power/

[9] Keiger, J.: (2020) “Britain should brace itself for a new world order after coronavirus”. Spectator.  April 12, 2020. https://www.spectator.co.uk/article/Britain-should-brace-itself-for-a-new-world-order-after-coronavirus

[10] Nikiforuk, A.: (2020) “How China’s Fails, Lies and Secrecy Ignited a Pandemic Explosion”. April 2, 2020. https://thetyee.ca/Analysis/2020/04/02/China-Secrecy-Pandemic/

[11] Feldwisch-Drentrup, H.: (2020) “How WHO Became China’s Coronavirus Accomplice”. April 2, 2020. Foreign Policy. https://foreignpolicy.com/2020/04/02/china-coronavirus-who-health-soft-power/

[12] Moscovici, S.: (2005) “La era de las multitudes. Un tratado histórico de psicología de las masas, Fondo de Cultura Económica”, México, D. F.

[13]Le Bon, G.: (2005) “Psicología de las masas”, Morata, Madrid. Le Bon, Gustave. 2005. Psicología de las masas, Morata, Madrid.

[14] Tharoor, S & Saran, S.: (2020) “The New World Disorder and the Indian Imperative”. Aleph Book Company (2 January 2020)

[15] Chellaney, B.: (2020) “The China factor behind Trump’s India visit”. The Japan Times. https://www.japantimes.co.jp/opinion/2020/03/06/commentary/world-commentary/china-factor-behind-trumps-india-visit/#.XpXP05lS_IU

[16] Davis, J.; Hollis, A.:  (2018) “Theresa May’s Brexit speech had shades of Hitler”. The Guardian. 12 de oct.https://www.theguardian.com/politics/2018/oct/12/theresa-mays-brexit-speech-had-shades-of-hitler#img-d-shades-of-hitler#img-

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