Retiran 6.000 metros cuadrados de invernaderos en desuso de la GC-1 a su paso por Telde

La entrada hacia el municipio de Telde desde la capital de la Isla luce ya un nuevo paisaje. La visión que ha permanecido durante muchos años de los invernaderos, los escombros y la basura repartida entre los terrenos ubicados a los laterales de la autovía, pasado el centro comercial de Las Terrazas, se ha disuelto por completo en las últimas semanas.

El Cabildo insular ha acometido en el último mes la demolición de un total de 6.090 metros cuadrados de invernaderos en desuso ubicados entre la zona de Bocabarranco -del lado del mar- y de Los Cascajos -en el interior-. Se trata de una actuación recogida en el plan director de regeneración de la carretera GC-1 que tiene en marcha la institución pública, por la que han invertido un total de 635.000 euros, incluyendo también el acondicionamiento del polígono industrial y la rehabilitación de las fincas agropecuarias de la zona.

Durante el proceso se ha efectuado el movimiento de 8.303 metros cúbicos de tierras y la retirada, con medios mecánicos y manuales, de residuos y escombros en una superficie de 50.000 metros cuadrados aproximadamente. También han retirado numerosas chabolas y pequeñas edificaciones abandonadas, lo que ha supuesto unos 1.000 metros cúbicos de volumen de demolición, según informan desde la administración.

La consejera del área de Medio Ambiente, Inés Jiménez, resalta la profunda transformación que se ha producido. «Se ha conseguido devolver el entorno a su estado natural, pero es importante recordar a la ciudadanía la importancia de cuidar el paisajey el medio en el que vivimos; es una tarea de toda la población», manifiesta. Asimismo, se finalizó la actuación con el balizado de caminos con hitos de madera para impedir el acceso de vehículos a las parcelas colindantes y, en cierta medida, la proliferación de nuevos vertidos de basura incontrolados.

Entre otras acciones realizadas resalta también el tratamiento cromático que se le ha dado a los inmuebles situados en la zona industrial de Bocabarranco y de las viviendas en el lado derecho de la vía, para integrarlos de una mejor manera en el paisaje. Jiménez anuncia que una treintena de propietarios de tierras, fincas e inmuebles mostraron su total predisposición para que la administración efectuase los cambios pertinentes en sus parcelas.

Estos trabajos fueron efectuados por la empresa Tragsa, que además está ejecutando en el marco del mismo proyecto otra actuación para regenerar un talúd en el polígono industrial de Jinámar, en el margen izquierdo del barranco real -justo a la entrada hacia El Cortijo-. Su estado de deterioro producía un fuerte impacto negativo desde la GC-1, según explican desde la Consejería. Presentaba fuertes pendientes y cortes en el terreno, grandes cárcavas fruto de su inestabilidad y de la erosión del agua de lluvia y no crecía ningún tipo de vegetación, salvo malas hierbas que empeoraban la visión.

Para arreglar la situación primero se mejoró su estabilidad mediante el suavizado de sus pendientes, su reperfilado y la colocación de una escollera en su base. Actualmente se está cubriendo con rocalla volcánica y grava (anteriormente se colocó también una malla antihierba, que continúa visible estos días, para facilitar su posterior conservación). Cuando termine esta fase está pendiente la dotación de riego y la plantación de cardones, buganvillas y adelfas para dar color al entorno.

Por otro lado, se han podido mejorar los senderos peatonales que conectan esta zona con la avenida Joan y Víctor Jara de Jinámar. Para ello, se han balizado también con hitos de madera, modificado las rasantes y ejecutado escalones con peldaños de madera en aquellas zonas de mayor pendiente. Este acondicionamiento permite que los peatones tengan un acceso más seguro desde esta zona del barrio hasta la parada de guaguas de la rotonda que da acceso al Cortijo y la zona comercial de las Terrazas. Por último, también está incluido en el proyecto la rehabilitación de la estación de bombeo de aguas residuales mediante su tratamiento cromático, el chapado en laja de su cerramiento y la utilización de escollera en su entorno.

Jiménez también destaca que en ambas actuaciones se efectuó la retirada de vallas publicitarias ilegales, una acción que forma parte del proyecto general del Cabildo paa la regeneración del paisaje de la autovía. En concreto se eliminaron ochos postes del talúd, antes de rehabilitarlo, y cinco de las parcelas anexas a la carretera.Judith Pulido. laprovincia.es

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