Trombas o mangas marinas

Motivada por la abundante aparición de estos fenómenos en nuestro entorno, así como también la llegada de las colas de ciclones que se generan en las aguas tropicales, subtropicales y templadas, próximas al mar de las Antillas y Golfo de Méjico, que durante muchos años, no rebasaban la barrera “-anticiclónica-“ de las Azores, actualmente posiblemente debilitada por rozamientos, o simplemente porque el cambio climático haya aminorado su potencia protectora.

Ante estas perspectivas ya, complicadas por la aparición últimamente de estas mangas o trombas marinas, estimo que se hace necesario saber como se forman estos fenómenos, en que consisten los mismos, así como también como se mide su fuerza y virulencia.

La definición de un tornado si la manga es “-tornádica-“, se refiere a una columna de aire con alta velocidad angular, cuyo extremo inferior está en contacto con la superficie de la Tierra, y el superior con una nube “-cumulonimbus-“ o excepcionalmente, con la base de una nube “-cumulus-“. Se trata de un fenómeno atmosférico ciclónico de mayor densidad y violencia, de cuantos se puedan dar en la Tierra, aunque de poca extensión y duración.

Entre los diferentes tipos de tornados están las –trombas terrestres, los tornados de vórtices múltiples y las trombas marinas-. Los tornados son detectados mediante la utilización de radares tipo Doppler, así como visualmente por los cazadores de tormentas. Este tipo de fenómenos, son propios de las zonas tropicales, subtropicales y templadas, -como ya he dicho-, por lo que no se suelen dar en los polos.

Para medir la fuerza de los tornados y su clasificación se utilizan las escalas, FUJITA-PEARSON. Los científicos americanos del Instituto Meteorológico de Miami, Saffir y Sympson, recomendaron observar la escala BEAUFORT, creada para medir los huracanes. El valor, Fuerza 12, clasifica la velocidad del viento por encima de los 64 nudos, un nudo equivale a 1.852 kilómetros por hora.

En el año 1971, TETSUYA FUJITA y ALAN PEARSON, de la Universidad de Chicago, crearon la escala que lleva su nombre, (F0 a F7), específicamente para medir la fuerza de los tornados. Uno de fuerza -F6-, ocasionó en Moore (Oklahoma, EE.UU.) un tornado en 1999, con una fuerza del viento superior a los 512 kilómetros por hora. El nivel más alto F7 puede ocasionar vientos de más de 617 kilómetros por hora, lo que significa la destrucción total.

Entre 1972-1975 el ingles, TERENCE MEADE creó como extensión de la escala BEAUFORT, en la Organización de Investigación de Tormentas y Tornados –TORRO-, en el Reino Unido, que fue testada y hecha pública en 1975, en el encuentro de la Sociedad Meteorológica Real. La relación entre estas dos las escalas, atiende a la siguiente ecuación, B (Beaufort) = 2 (T + 4) convirtiéndose T (Torro = (B/2 – 4).

Últimamente este fenómeno “-atmosférico-“ se viene dando con relativa frecuencia en el entorno del archipiélago canario, en lo que va de año se han producido cuatro o cinco, la última hace unos días entre Arguineguín y Puerto Rico, en el término municipal de Mogán. Este tipo de fenómenos suelen ser, tornádicas o no tornádicas, por la relación que guarda con los “-tornados-“, un fenómeno atmosférico propio de otras latitudes, que al igual que la llegada de las colas de los “-ciclones-“ evidencia que el tan “-cacareado-“ cambio climático es indudablemente toda una realidad, ya que los mismos tenían un movimiento “-retrogrado-“, circulando en el sentido contrario al movimiento de las agujas del reloj, sin embargo este cambio direccional hacia el Atlántico oriental que se viene observando últimamente, suponen los científicos que esté posibilitado por el cambio climático.

Con relación a las “-trombas y mangas-“ marinas, es evidente que las mismas están abandonado sus zonas propiamente dichas, y ya son vistas con cierta frecuencia en muchas zonas marítimas de Canarias, como en el caso de Arguineguín, la misma se dejo fotografiar, ya que su visión fue bastante nítida, lo que permitió que mucha gente utilizando sus móviles dieran fe de su existencia.

Es interesante conocer la diferencia entre los tornados y las mangas marinas, aunque la verdad son lo “-mismo-“, ya que las características que las revisten es bastante común. En ambos casos consiste en una columna de aire o remolinos, o vientos “-tornádicos-“, que surgen de la base de las nubes de tormentas conocidas como “-cumulonimbus-“ o “-cúmulos congestus-“, que tienen forma de “-yunque-“, muy oscuras y con sus bordes “-irisados-“, que son capaces de producir vientos de hasta 500 kilómetros x hora.

Su duración puede ser de horas, recorriendo en este caso cientos de kilómetros. Su formación es muy común en los extremos de los EE.UU., Australia, Nueva Zelanda, Canadá, Reino Unido. En España hay constancia de la aparición de algunos con gran virulencia en lugares deshabitados, de ahí que la repercusión social, no ha haya sido muy significativa en los medios de comunicación.

La anchura del “-núcleo o de la manga que se forma-“ en este tipo de fenómenos, oscila entre 90 y 600 metros. Las trombas marinas van asociadas a las nubes “-cúmulus congestus-“ ya citadas. Se suelen formar en los lagos y en los océanos, teniendo como base también las nubes en forma de “-yunques-“ conocidas como “-cumulosnimbos-“ o nubes de mal tiempo o de tormentas.

Normalmente suelen tener entre 450 y 900 metros de alto. En su formación las hay aisladas o en grupos. La señal de su formación a veces es motivada por la sobra en el aire de agua que giran, dibujando trayectorias curvas que pueden durar hasta 15 minutos.

Las mangas marinas tornádicas se forman de la misma manera que se forman en tierra, y son poco frecuentes. Las no tornádicas suelen ser menos virulentas, debido a que existe una rotación cerca de la superficie del agua que se combina con una corriente ascendente, lo que origina una manga de aire en rotación que se extiende desde el agua hasta la base de la nube.

La primavera especialmente entre mayo y junio es cuando se originan los grandes tornados en las llanuras americanas por las condiciones que se producen en la atmosfera. Entre enero y marzo se suelen producir algunos tornados, en el sureste americano. Estos fenómenos tan temidos por las catástrofes que producen, suelen tener lugar en casos de tormentas muy severas y virulentas.

El departamento de análisis de la AEMET, deberá determinar si la tromba vista en Arguineguín, es tornádica o no tornádica.

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