¡Ya viene el cortejo!

Posiblemente en estos días veremos y oiremos al Dr. Sánchez recibiendo a la vikinga y diosa del Clima climático, Greta Thunberg, acompañado de sus coros y danzas ministeriales, palmeros del partido susurrando aquello de “estoy aquí ¿qué hay de lo mío?”. No faltarán a tan magno como reivindicativo encuentro las asociaciones y ONG debidamente subvencionadas al efecto. Cosa peculiar, que ya no sorprende por el uso abusivo hecho de esta técnica de cortina de humo para ocultar vergüenzas propias, será ver las manifestaciones organizadas o impulsadas oportunamente por el propio gobierno, exigiendo al organizador medidas que ni puede ni quiere tomar porque le sobrepasan.

Sacarán a la calle a los chicos más jóvenes para entonar alborozados manidos eslóganes mayormente reivindicando políticas antisistema mientras marchan blandiendo banderitas presuntamente ecologistas, que por supuesto están elaboradas en China con recursos no degradables y altamente contaminantes, por ser más baratitas.

¡Ya viene el cortejo!
¡Ya viene el cortejo! Ya se oyen los claros clarines,
la espada se anuncia con vivo reflejo;
Ya viene, oro y hierro, el cortejo de los paladines.

Este tonante poema de Rubén Darío, cambiando o dando una interpretación semántica más amplia a un par de palabras, es tan actual que no me resisto a compartir mi “alborozo” ante tanta algarabía, tan poco sentido común y tanta credulidad acrítica. Parafraseando al poeta, en efecto, el oro es para subvencionar a los coros y corifeos. La espada y el hierro para los que no compartimos este anunciado liberticidio sandía, ideología roja envuelta en cáscara verde.

La reputada científica Greta proclama enfadada y compungida en la ONU lo que piensa una niña normal y corriente a la que “le ha robado su infancia el cambio climático”. Proclama ante el asombro de unos, la vergüenza ajena de otros y la complicidad de terceros, todo un elaborado programa político para cambiar el mundo, propio de la siniestra más siniestra:

“La crisis climática no tiene que ver sólo con el medio ambiente. Es una crisis de derechos humanos, de justicia y de voluntad política. Los sistemas coloniales, racistas y patriarcales de opresión la han creado y alimentado. Necesitamos desmantelarlos a todos”.

Y ella, como un nuevo Juan el Bautista profetiza, en boca de Bécquer, la subida del nivel cero del mar que se tragará medio mundo, entre otros nuestras playas de Las Canteras y Maspalomas:

Olas gigantes que os rompes bramando
en las playas desiertas y remotas,
envuelto entre la sábana de espumas,
¡llevarme con vosotras!

La utilización de niños y adolescentes para hacer campañas políticas disfrazadas de altruismo humanitario ya las utilizaron el leninismo, stalinismo, maoísmo o el nazismo. Y los que eso hacen, deberían explicar por qué no está escolarizada esa niña, además visiblemente enferma.

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